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Dominique Strauss-Kahn niega haber instigado fiestas libertinas

El exdirector del FMI, de 65 años de edad, comparece ante este tribunal acusado de proxenetismo agravado.

El exdirector del FMI, Dominique Strauss-Kahn, afirmó el jueves que el uso de palabras en código como "material" o "regalo" para referirse a las participantes en orgías, no significaba que hubiera instigado fiestas libertinas ni justificaba su juicio por proxenetismo.

"¿Quieres venir a descubrir una magnífica discoteca pícara en Madrid conmigo y material?", escribió Strauss-Kahn a su amigo Fabrice Paszkowski en uno de los numerosos textos telefónicos incluidos en el legajo del proceso del tribunal de Lille (norte de Francia), y sobre los cuales el exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional fue interrogado el jueves.

Strauss-Kahn, de 65 años de edad, comparece ante este tribunal junto con otros 13 inculpados de proxenetismo agravado, delito pasible de 10 años de prisión. El tribunal le tomaba declaración el jueves por tercer y último día.

DSK, que había reconocido ya durante la instrucción que la utilización de esas palabras era inconveniente, se apoyó ante el tribunal sobre algunos de sus textos para demostrar que no fue el instigador de esas reuniones.

Tras haber debatido largamente para determinar si los acusados, principalmente Strauss-Kahn y un policía, estaban al tanto de que las mujeres que participaban en esas "fiestas libertinas" eran prostitutas, el tribunal debía analizar el jueves hechos más concretos.

Necesitaba "discreción" porque "estaba casado" 

Uno de los reproches que se le hace a DSK es haber puesto a disposición para la organización de esas reuniones un apartamento en París.

Una de las caracterizaciones del cargo de proxenetismo en derecho francés es precisamente "tener a la disposición de una o varias personas locales o sitios no utilizados por el público, sabiendo que dichas personas practican la prostitución".

"Yo estaba casado en la época", dijo Strauss-Kahn para explicar que necesitaba un lugar "discreto" para esos encuentros, por lo cual el apartamento estaba alquilado a nombre de un amigo.

La víspera, Strauss-Kahn se esforzó en demostrar ante el tribunal que ignoraba que las mujeres participantes en esas fiestas eran prostitutas, y calificó de "absurdo" y de "falsa lógica" el hecho de que la rudeza de sus prácticas sexuales puedan ser consideradas como pruebas a cargo.

"Empiezo a estar un poco harto", afirmó DSK el miércoles, dirigiendo una mirada glacial a David Lepidi, abogado de los demandantes.

Según el veterano político francés, la acusación pretende tergiversar sus gustos sexuales.

"Sólo tienen sentido si implican que necesitan prostitutas, esto es absurdo", dijo Strauss-Kahn, salvo que "se quiera hacerme comparecer ante los jueces por prácticas perversas, lo que ya no existe", añadió, en una alusión a la sodomía.

En esa audiencia, se señaló la "brutalidad" de DSK en sus relaciones sexuales, según la descripción hecha por varias participantes en las fiestas libertinas organizadas por su círculo de amigos. Tal actitud sólo puede explicarse si él sabía que las mujeres eran prostitutas, según la estrategia de la acusación.

"Debo tener una sexualidad que es más ruda que la media de los hombres", reconoció Strauss-Kahn. "Que ciertas mujeres no la aprecien, es su derecho, sean o no prostitutas", agregó.

Esta nueva exposición pública de la vida privada de Dominique Strauss-Kahn en el proceso del Carlton se produce tres años y medio después del escándalo del Sofitel de Nueva York, que lo obligó a renunciar a su cargo en el FMI y puso fin a su carrera política.

Después de sus declaraciones del jueves, el tribunal dejará atrás la página Strauss-Kahn para analizar la relativa a estafas en esa causa de múltiples facetas. Está previsto que el proceso termine el 20 de febrero.