"El metro tiene que arrancar, no podemos seguir dependiendo de Transmilenio": Claudia López

hace 20 mins

¿Dónde están los estudiantes de Guerrero?

México atraviesa una de sus mayores crisis institucionales, políticas y sociales, quizás la más grave de su historia reciente.

Un periódico de 2010 pedía el regreso de estudiantes desaparecidos en Iguala, México.

Desde 2006, México está en guerra: bandas de narcotraficantes, los denominados grupos Zetas conformados por exmilitares y expolicías y los militares y las fuerzas especiales que ocasionalmente actúan en contra de la propia población, componen el escenario de un país en conflicto armado.

Las promesas hechas por el grupo de Salinas de Gortari al firmar el Nafta, según ellos el pase de México al mundo desarrollado, parecieran ser sueños dispersos por un país que todavía indica niveles altos de desigualdad —“53,3% de la población vive en la línea de pobreza y 19,7% en condiciones de extrema pobreza”—, con uno de los salarios mínimos más bajos del continente, descomposición social, corrupción política, crisis de valores e infiltración del crimen organizado en distintos niveles del Estado.

Además, en el muro al sur de Río Bravo mueren de 300 a 500 personas por año, las cuales entierran en México la esperanza del sueño americano. El Nafta trajo consigo pactos de seguridad, entre esos la construcción de un muro con una extensión de 1.200 kilómetros en una frontera de 3.500 kilómetros, iniciada en 2001, y la implementación de la Iniciativa Mérida, el “Plan Colombia” de México.

Todo eso da la sensación de que México hoy supera la Colombia de Pablo Escobar. ¿Este caos de gobernabilidad aparente es producto de la militarización de la lucha contra el narcotráfico iniciada en el gobierno del expresidente Felipe Calderón e intensificada en el gobierno del presidente Peña Nieto?

Ya no se notan rastros de la fuerza y del simbolismo de la Revolución Mexicana. Ninguno de los partidos políticos surgidos en la era Post PRI —75 años en el poder— fue suficientemente fuerte para sustituirlo o por lo menos para buscar un nuevo camino que impidiera la transformación del Estado benefactor en un Estado facilitador y plenipotenciario que dedica gran parte de su actividad al servicio de las transnacionales, primero por medio de un modelo de maquilas y recientemente por la privatización de los recursos naturales.

La desaparición de 43 estudiantes de la Normal Rural, en el estado de Guerrero, desestabiliza aún más los frágiles hilos que tejen al México “moderno”. El enredo entre paramilitares, narcotraficantes y represión por parte del Estado ponen a prueba el gobierno del presidente Peña Nieto, uno de los líderes de la Alianza del Pacífico y quien seguramente el que pasará a la historia por la reforma energética del país, poniendo fin a uno de los artículos intocables de la Constitución Mexicana. Noam Chomsky considera como “políticas suicidas las medidas tomadas recientemente en México, como la privatización del petróleo y la guerra contra el narcotráfico”.

México y varias partes del mundo protestan por la desaparición de los 43 jóvenes. Pero las preguntas sin respuestas son: ¿En dónde están los estudiantes de Guerrero? ¿Cuál es la responsabilidad de Estados Unidos en esta guerra, ya que es el mayor comprador de la droga que sale de México, el mayor exportador de armas a su vecino y el más importante asesor en términos de seguridad?

Ojalá Brasil, cerca de una decisión histórica el próximo domingo, relativice su sueño americano y analice la situación de los aliados temporales “elegidos” por EE.UU., porque casi siempre se transforma en pesadillas. Además, crecimiento, baja inflación, riguroso control fiscal e ingreso a uno de los mayores mercados del mundo, por lo menos para México, aún no significa ni garantiza desarrollo, a pesar de su ingreso a la OCDE.

 

523259

2014-10-20T22:39:08-05:00

article

2014-10-20T22:49:50-05:00

none

Beatriz Miranda Cortés

El Mundo

¿Dónde están los estudiantes de Guerrero?

44

3661

3705