Drogas, sexo y política en escándalo del "banco ético" británico

La noticia se produce horas después de la detención del ex presidente del banco Co-operative Paul Flowers, reverendo metodista.

La vida desenfrenada del pastor metodista que presidía el "banco ético" británico Co-operative, y que fue detenido el viernes por drogas, agranda un escándalo que amenaza a la oposición laborista y que será objeto de una investigación oficial.

"La investigación ha sido acordada con los dos entes reguladores (...), que coincidieron en que existe interés público en una investigación legal", dijo un portavoz del ministerio de Finanzas.

La noticia se produce horas después de la detención del ex presidente del banco Co-operative Paul Flowers, reverendo metodista.

"Oficiales de la policía de West Yorkshire detuvieron a un hombre de 63 años en la región de Merseyside (la región de Liverpool, en el noroeste de Inglaterra) en relación con una investigación en curso sobre tráfico de drogas", dijo la policía en un comunicado sin precisar el nombre del detenido, como es habitual.

"Fue trasladado a una comisaría de West Yorkshire donde los investigadores continuarán con sus pesquisas", añadió.

Una fuente próxima al caso confirmó que se trataba de Flowers.

Paul Flowers, presidente del banco de 2010 a junio de 2013, fue filmado en cámara oculta por el semanario Mail on Sunday en su auto discutiendo la compra de cocaína, metamfetaminas y ketamina, antes de contar 300 libras en billetes y enviar a un amigo a cerrar el trato.

El reverendo se disculpó el domingo antes de ser suspendido por la Iglesia metodista y por el Partido Laborista, del que había sido concejal.

La prensa siguió con las revelaciones, entre ellas que pagaba por sexo a hombres jóvenes.

El caso llevó a la dimisión de Len Wardle, presidente del grupo Co-operative, que además de un banco tiene supermercados y hasta pompas fúnebres.

El banco de Co-operative anunció a principios de noviembre un plan para evitar la quiebra que sembró dudas sobre su vocación "ética", al ceder parte de su control a los acreedores, entre los que se encuentran varios fondos de inversión especulativos estadounidenses.

En el Parlamento, los conservadores, en el gobierno, han reprochado a la oposición laborista sus lazos con Flowers y con Co-op, provocando un rifirrafe que acabó con un diputado preguntándole al primer ministro David Cameron que aclarara si él no se había drogado nunca.

"¿Ha tomado usted cocaína?", gritó desde su escaño Ed Balls, responsable de economía de los laboristas. La pregunta fue ignorada, pero fue la culminación, el miércoles, de una sesión caliente.

El primer ministro se había burlado de los laboristas en dos ocasiones. La primera cuando le espetó al líder laborista que sus planes sobre fiscalidad "no son una política, son una noche de juerga con el reverendo Flowers".

La segunda, cuando le preguntó al exministro laborista Michael Meacher si había pasado la noche con Flowers "y las sustancias que alteran la mente habían empezado a surgir efecto", por decir que los niveles de inversión extranjera en Gran Bretaña eran bajos.

Cameron se disculpó por esta última broma.

"Lo que vemos es que este banco, arrinconado por su presidente, había acordado préstamos en condiciones ventajosas a los laboristas, donativos a los laboristas, que tuvo acceso a Downing Street bajo todos los gobiernos laboristas, y que aconseja al líder laborista" Ed Miliband, dijo, más en serio, el primer ministro.

Los laboristas, sentenció, "conocían su pasado".

Era una alusión al paso de Flowers por el gobierno municipal de Bradford, en el norte de Inglaterra. En medio del escándalo, el ayuntamiento reveló que el reverendo dimitió después de que le descubrieran "material inapropiado pero no ilegal" en su ordenador, y no porque había llegado a acumular demasiadas tareas, como se dijo entonces.

 

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