Drones en cielos de EE.UU. ¿Buena iniciativa?

En cinco años, más de siete mil pequeños aviones no tripulados surcarán los cielos de EE.UU.

Presidente de Estados Unidos Barack Obama. /Agencia
Presidente de Estados Unidos Barack Obama. /Agencia

El uso de aviones no tripulados (drones) para hacerle la guerra al terrorismo, ha sido un pilar en el despliegue militar de EE.UU. en el mundo durante el Gobierno de Barack Obama. Los detalles sobre las operaciones con estas aeronaves son desconocidos y se han mantenido como un secreto de Estado, aunque recientemente se filtró un documento del departamento de Justicia que contiene un panorama sobre la legalidad que tienen, según la Administración, estas operaciones. El documento generó una polémica en el Senado, justo cuando estaba por confirmarse ahí la nominación de John Brennan –uno de los artífices de la estrategia anti-terrorista de Obama- como nuevo director de la CIA. Desde entonces, la legalidad de los drones en el mundo ha quedado entre interrogantes y la ONU ha iniciado investigaciones. Ahora, cuando se conoce que drones civiles podrán surcar los cielos estadounidenses en 2015, se plantean nuevos cuestionamientos.

"En cinco años, más de 7.000 pequeños drones, menos pesados y más baratos que los helicópteros o los satélites, surcarán los cielos de Estados Unidos, según estimaciones de la Agencia Federal de Aviación (FAA). El Congreso estadounidense decidió que el espacio aéreo del país esté abierto para octubre de 2015 a estos objetos voladores sin piloto, que se probarán en seis lugares elegidos antes de fin de este año año por la FAA.

Los drones civiles, según lo anunciado, estarían usados con fines distintos a los militares. Podrían servir, según ha dicho a la Afp Ryan Calo -del Centro de Internet y Sociedad (CIS) de la Universidad de Stanford- para monitorear el avance de un incendio, localizar a un criminal o a una persona perdida, cartografiar terrenos de difícil acceso: los drones son "teléfonos inteligentes voladores" y sus "posibilidades son infinitas".

La llegada masiva de estos aviones a Estados Unidos creará miles de empleos para 2025 e inyectará de miles de millones de dólares a la economía, prometen los fabricantes de las aeronaves, de la organización estadounidense AUSVI. "Estados Unidos tiene el potencial de convertirse en el primer mercado mundial, principalmente en la agricultura, donde los profesionales ya están acostumbrados a trabajar con instrumentos de alta tecnología", dijo a la AFP Baptiste Tripard, de senseFly, un fabricante de drones suizo, filial de la francesa Parrot.

Sin embargo, fácilmente estas aeronaves pueden convertirse en instrumentos de vigilancia o espionaje, lo cual pone interrogantes sobre las fronteras de la vida privada y la posible congestión del espacio aéreo. Darpa (Defense Advanced Research Projects Agency), la agencia de operaciones del Pentágono, ha desarrollado en los últimos meses tecnologías capaces de captar con claridad imágenes de objetos de 15 centímetros en la tierra desde una altura cercana a los seis mil metros. Los drones equipados con el Argus- IS (Autonomous Real-Time Ground Ubiquitous Surveillance Imaging System) también podrán transmitir imágenes con la mayor resolución del planeta (1,8 gigapixeles) en directo a una base de operaciones. Aunque está tecnología está destinada a áreas de conflicto y será probada en Afganistán, muchos sospechan que el Gobierno podría usar su propio cielo para probarla.

Los drones ya se usan en las fronteraz estadounidenses para controlar el movimiento de narcotraficantes. Cumplen misiones vinculadas a servicios públicos (bomberos, aduanas, etc.) o de recreación, e incluso los aviones más pequeños deben poder ser distinguidos a simple vista.

Los ensayos que se harán sobre el uso de drones en EE.UU. servirán para que las autoridades refuerce la escaza regulación legal que existe para este tipo de operaciones. "Se deben establecer reglas para que podamos aprovechar estas nuevas tecnologías sin que se conviertan en una sociedad de la vigilancia", sostiene la asociación de defensa de las libertades privadas (Aclu). Treinta estados ya trabajan en leyes para limitar el uso de drones, según Aclu, organización que milita para que los estados impongan mandatos judiciales, prohíban la publicación de imágenes e impidan que los drones se equipen con armas no letales.

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