EE.UU. acusa a exfuncionaria de "conspirar" para el gobierno de Cuba

La exfuncionaria es investigada desde febrero de 2004.

Las autoridades de EE.UU. acusaron a Marta Rita Velázquez, una exfuncionaria del Departamento de Estado, de "conspirar para cometer espionaje" para el Gobierno de Cuba, según documentos divulgados por el Departamento de Justicia.

Velázquez, de 55 años y ahora residente en Estocolmo, fue acusada de conspiración para cometer un acto de espionaje, según los documentados difundidos por un tribunal federal en Washington.

Los cargos contra Velázquez se basan en que, según las autoridades, ella presuntamente ayudó a reclutar en 1984 a Ana Belén Montes, ahora de 55 años, para el Servicio de Inteligencia Cubano y que, posteriormente ayudó a que Montes fuera contratada por la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE.UU. (DIA, en inglés), explicó el Departamento de Justicia en un comunicado.

Montes trabajó como analista de inteligencia de la DIA desde septiembre de 1985 hasta su arresto por agentes del FBI el 21 de septiembre de 2001.

En marzo de 2002, ante un tribunal federal en Washington, Montes se declaró culpable de espiar para el Gobierno de Cuba y purga una pena de 25 años en cárcel.

Los cargos contra Velázquez, de origen puertorriqueño y también conocida como "Marta Rita Kviele" y "Barbara," fueron decididos por un jurado de investigación en febrero de 2004 y se habían mantenido bajo sello judicial hasta este viernes.

Según la acusación, a partir de 1983 Velázquez "conspiró con otros para transmitir al Gobierno cubano y sus agentes documentos e información relacionada con la defensa nacional de EE.UU., con la intención de que fueran usados" en detrimento de este país.

De ser declarada culpable, Velázquez afronta una posible sentencia de hasta cadena perpetua.

Velázquez fue contratada en 1989 por la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) -que depende del Departamento de Estado- como asesora legal, con responsabilidades relacionadas con Centroamérica.

Durante su breve estancia en USAID, Velázquez obtuvo permiso que le daba acceso a datos secretos y trabajó para las embajadas de EE.UU. en Nicaragua y Guatemala.

Velázquez renunció al cargo en 2002 cuando informes de prensa señalaron que Montes se había declarado culpable y estaba cooperando con las autoridades federales.