EE.UU., clave para la paz afgana

La Casa Blanca tendrá un rol crucial antes del encuentro directo entre los talibanes y el gobierno de Kabul.

Invitados entran a la oficina recién abierta por los talibanes en Doha, Catar. / AFP
Invitados entran a la oficina recién abierta por los talibanes en Doha, Catar. / AFP

Después de más de una década de guerra y tres infructuosos intentos de iniciar negociaciones, finalmente los talibanes abrieron una oficina en Doha, la capital catarí, en donde se instalará la mesa para los primeros acercamientos con miras a un proceso de paz con el gobierno de Afganistán. En la primera fase de negociaciones, EE.UU. será el principal interlocutor de los insurgentes.

Estados Unidos derrocó al régimen talibán con su ocupación en Afganistán, pero éste se transformó en milicias insurgentes que se expandieron por la frontera con Pakistán, implementando una ideología represiva y violenta que, en muchos casos, supera la ley coránica. Son conocidas las historias de mujeres lapidadas, ejecutadas o violadas por talibanes. El atentado contra Malala Yousafzai, la paquistaní de 14 años que sobrevivió a un disparo en la cabeza, se debe a los talibanes.

Aunque las dos partes del conflicto son el gobierno del presidente afgano, Hamid Karzai, y los talibanes, encabezados por el mulá Muhammad Omar, la Casa Blanca será uno de los actores más importantes. Según fuentes de la administración estadounidense, los primeros pasos para que los talibanes dialoguen con el gobierno de Kabul serán algunos encuentros entre representantes de EE.UU. y de las milicias insurgentes. Cuando empiecen los diálogos, será la primera vez que los enemigos en la guerra en Afganistán se sienten cara a cara desde que Washington invadió ese país en 2001.

¿Por qué Washington es importante en el proceso de paz? Irónicamente, fue la ocupación estadounidense en Afganistán, que pretendía eliminar a los talibanes, la que detonó su dispersión. “Se expandieron a Pakistán, donde, según EE.UU. reciben ayudas del Gobierno. Errores en la acción antiterrorista de EE.UU., como el uso de aviones no tripulados que mataron civiles, trasladaron los conflictos de Afganistán a Pakistán. Hoy se puede decir de Afganistán que es un Estado fallido, está plagado de pobreza y es uno de los cinco países más corruptos del planeta. Y que Pakistán está en camino de serlo”, explica Ignacio Gutiérrez de Terán, profesor de estudios árabes e islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid.

La paz de Afganistán, entonces, es un compromiso de Obama, o más bien una deuda pendiente de EE.UU. El propio Obama calificó el inicio de conversaciones como “un proceso paralelo” a la transición militar que se lleva a cabo en Afganistán antes de las elecciones del próximo año y la retirada final de las tropas de combate de EE.UU. a finales de 2014. “Es un primer paso importante hacia la reconciliación, a pesar de que está en sus primeras etapas”.

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