EE.UU. desfinancia la guerra contra el narcotráfico

El Comando Sur podría perder todos los barcos que tiene hoy en América Latina para interceptar narcóticos. Un vacío que favorecerá a los grupos criminales.

El Comando Sur de EE.UU., responsable de todas las operaciones militares en Suramérica, anunció que, por las reducciones en su presupuesto, en el año fiscal 2013 caería en 40% la cantidad de cocaína incautada en su zona de operaciones.

Durante dos audiencias en el Congreso de EE.UU., y en un documento del Comando Sur, los militares pintaron un panorama “severo” para el futuro de los aportes estadounidenses a la lucha contra el contrabando de cocaína hacia el norte. “Algunas predicciones dicen que el número de barcos de la Marina llegará a cero”, les dijo a los congresistas el general John Kelly, quien encabeza el Comando Sur. “He tenido que recortar mis propios viajes futuros al área de operación y eso hace que nuestros socios en América Latina se pregunten qué tan comprometidos estamos”, añadió Kelly.

El 1º de abril entraron en efecto los recortes automáticos de US$42.000 millones para el sector de Defensa de EE.UU., el 8% de su presupuesto, según la oficina de presupuesto del Congreso. Sin embargo, para el Comando Sur esos recortes, según el documento presentado al Congreso, serán del 26%.

Aunque todas las áreas del aparato militar más grande del mundo están sufriendo grandes recortes, el caso del Comando Sur es el más dramático. Según Adam Isacson, investigador en temas de defensa de WOLA, una organización con sede en Washington, esto se debe a que “América Latina no aparece como una región de donde vengan grandes amenazas. La atención está más puesta en Asia, Oriente Medio e incluso Europa”.

Los recortes ya se están viendo expresados, según los militares, en un congelamiento a las contrataciones de civiles y de horas extras, la reducción en viajes, la cancelación de ejercicios militares y la reducción de horas de trabajo para más de 851 empleados. Durante el año fiscal que arrancará a mediados de 2013, el Comando Sur ha proyectado reducir su presencia naval, cuantificada en días barco, de 3.000 a cerca de 1.900.

Según su testimonio, al general Kelly le gustaría contar con 14 barcos, sin embargo hoy en día cuenta con entre seis y siete, “y sospecho que bajaré a uno, o cero, por los constreñimientos presupuestales”.

Isacson advierte que detrás de estas presentaciones de los militares ante el Congreso se suele exagerar un poco para alarmar a los legisladores que controlan el presupuesto de las entidades. Sin embargo subraya que los recortes a las operaciones en América Latina son “desproporcionados” y esto hará que EE.UU. “transfiera muchas de las responsabilidades de interdicción de cocaína a los países de producción y de tránsito”.

El Comando Sur incautó 152 toneladas de cocaína en tránsito hacia el norte en 2012, con un valor aproximado de US$3.000 millones. Al resaltar la ventaja que la refinanciación de su comando representa para los carteles, el general Kelly afirma que “una vez las drogas llegan a las costas de Centroamérica, esencialmente están adentro de EE.UU.”, pues se dispersan en paquetes pequeños que se hacen indetectables en su paso por Centroamérica y México hasta la frontera del río Grande.

Por lo tanto, con una presencia de EE.UU. menor, los grupos criminales verán crecer sus utilidades en miles de millones de dólares. Difícilmente surgirá otro país de la región que llene el vacío financiero y tecnológico dejado por Washington, capital del país que, irónicamente, se opone con más vehemencia a abandonar la lucha frontal contra el narcotráfico.