EE.UU. mueve sus fichas en caso de un ataque norcoreano

El ejército estadounidense desplazó cerca de las costas de la isla comunista un destructor capaz de interceptar misiles.

El líder norcoreano, Kim Jong-un. /EFE
El líder norcoreano, Kim Jong-un. /EFE

La retórica beligerante de Corea del Norte se mantiene, aunque según EE.UU. el régimen de Kim Jung-un no ha realizado movimientos de su ejército que puedan soportar su abanico de amenazas. En todo caso, el gobierno de Barack Obama empieza a aplicar algunas medidas prácticas para responder en caso de un ataque de los norcoreanos a Surcorea o a las bases militares de EE.UU. en la región. Este jueves, Washington desplazó cerca de las costas de la isla comunista un destructor capaz de interceptar misiles.

Se trata del "USS Fitzgerald", que había sido enviado recientemente a Corea del Sur –aliada de EE.UU.- como parte de unos ejercicios conjuntos, que continuarán hasta el 30 de abril pese a las amenazas de Corea del Norte, que interpreta esas maniobras como un ensayo de ataque contra su país. El navío fue trasladado al suroeste de la península coreana en lugar de retornar a su puerto de origen, en Japón, según indicaron fuentes militares a la AFP. El desplazamiento del "USS Fitzgerald" es una "iniciativa prudente" para ofrecer mayores "opciones de defensa antimisiles si fuera necesarias", añadieron los agentes que prefieren mantenerse en el anonimato.

Pyongyang realizó en febrero un ensayo nuclear, condenado por la comunidad internacional pero aplaudido al interior del régimen comunista, que considera tradicionalmente el desarrolló nuclear un motivo de orgullo nacional. El pasado sábado, Norcorea se declaró en "estado de guerra" con Corea del Sur en protesta por las maniobras militares conjuntas entre Seúl y Washington. También anunció que tenía sus tropas y misiles listos para realizar un ataque que podría alcanzar el territorio continental de EE.UU., Hawai, Guam y Corea del Sur. Ese ‘estado de guerra’ ha impactado a la opinión pública, pero no supone ninguna novedad, pues el Norte y el Sur protagonizaron la Guerra de Corea entre 1950 y 1953, que fue suspendida mediante un armisticio, por lo que técnicamente ambas naciones nunca han dejado de estar en guerra.

El Departamento de Estado estadounidense restó importancia a la intención del líder norcoreano de declarar a Corea del Norte en "estado de guerra". EE.UU. ve la declaración de "estado de guerra" simplemente como "un nuevo paso retórico", aunque sigue "vigilante" para ver cómo se traduce sobre el terreno, indicó hoy la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

El Gobierno de Obama, que había reducido su presencia en aguas coreanas después de que el régimen norcoreano realizara un exitoso lanzamiento de cohete en diciembre (considerado por Washington y Seúl como un misil balístico), reiteró este lunes que se toma muy "seriamente" la "provocaciones" de Corea del Norte, pero aseguró que no ha visto "acciones que respalden la retórica" hostil de Pyongyang. Según la Casa Blanca, el régimen norcoreano no ha realizado movimientos militares a "gran escala ni posicionamiento de fuerza". "Pese a la dura retórica que estamos escuchando desde Pyongyang, no hemos visto cambios en la posición militar norcoreana como movilizaciones de gran escala o posicionamiento de tropas", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en su rueda de prensa diaria.

Además del USS Fitzgerald, la Casa Blanca anunció el reciente envío de aviones de combate F-22 a Corea del Sur en el marco de las maniobras militares conjuntas que ambos países realizan anualmente. Los F-22 se suman a los bombarderos B-2 que fueron enviados previamente.El portavoz del Pentágono, George Little señaló, por su lado, que dos F-22 Raptors, fueron enviados desde Okinawa (Japón) a la base aérea de Osan (Corea del Sur), para participar en las maniobras conjuntas anuales. "Estas maniobras han sido planeadas desde hace tiempo y (los F-22) son parte del componente aéreo del ejercicio", señaló Little.