EE.UU., víctima de sus propias armas

La muerte de 12 personas a manos de un joven armado reactiva el debate sobre el control a la venta de armamento en el país.

A los tristes días de duelo en Estados Unidos después de la masacre de Aurora, ocurrida el pasado viernes en Colorado, se suma un ingrediente perturbador: ya no es sorpresa que estas brutales matanzas ocurran en un país donde cada minuto se venden más de una docena de armas.

En medio de la zozobra, a los norteamericanos no les queda sino intentar reavivar el complejo debate sobre el control a la venta de armamento. Datos de ABC News indican que hay cerca de 300 millones de armas de uso privado en el país, lo cual alcanzaría para armar a cada uno de sus habitantes. En cuatro de cada diez hogares hay una.

Debido a la amplia oferta, los precios son bajos. Por eso a James Holmes el asesino que mató a 12 inocentes en la premier de Batman en Colorado le bastaron US$3 mil para entrar a la sala de cine con dos pistolas, un rifle, un AK47 y comprar seis mil municiones legalmente por internet.

Barack Obama, quien ayer visitó a los familiares de los fallecidos en Aurora, ha tratado de impulsar el control de armamento y organizaciones muy pudientes como la Asociación Nacional del Rifle opinan que la venta disminuye los riesgos en materia de seguridad. Además, recientes sondeos indican que la mayoría de la población aún está a favor de poder comprarlas libremente. La Segunda Enmienda de la Constitución consagra el derecho a su tenencia y el Tribunal Supremo siempre ha sentenciado a favor de él contra los intentos de algunos estados y ciudades por limitarlo.

El Journal of Trauma and Acute Care Surgery destaca que la tasa de homicidios con armas de fuego en el país es 20 veces más alta que las de las siguientes 22 naciones más ricas sumadas. Entre los 223 países más prósperos del mundo, el 80% de todas las muertes por arma de fuego ocurren en EE.UU. y el 87% de los niños que mueren en estos casos son del país norteamericano.

El alcalde de Nueva York, Micchael Bloomberg, hizo una demanda pública para que los candidatos presidenciales den a conocer sus planes sobre su control antes de las elecciones de noviembre.

Como señala Arianna Huffington, directora del diario The Huffington Post, aunque algunos se oponen a ejercer un control a su venta, este es el problema que literalmente está matando a los estadounidenses y, aunque es necesario que se ponga ahora sobre la mesa, ya es demasiado tarde. La de Aurora es la séptima peor masacre en la historia reciente del país, que cuenta con una larga lista de episodios similares.