Ejército de EE.UU. pone fin a veto para transexuales en la tropa

"Es lo correcto y otro paso para asegurar que reclutamos y mantenemos a las personas más cualificadas. Nuestro Ejército, nuestra defensa y nuestro país serán más fuertes". Con estas palabras, el secretario de Defensa, Ashton Carter, anunció el levantamiento de la prohibición.

Eric Fanning, el primer gay en dirigir el Ejército de los Estados Unidos AFP

Desde 1993 hasta 2010, en el Ejército de los Estados hubo una política que, en estos momentos, parece retrógrada: "Don't ask, don't tell". Se trataba de que los oficiales del Ejército no podían preguntarle a sus subordinados por su orientación sexual. Pero estos, a su vez, no podían revelar su condición, ni incurrir en manifestaciones homosexuales, so pena de ser expulsados de la Fuerza. Era, literalmente, evadir el problema para que los homosexuales no contaminaran a la tropa, según los defensores de esta medida. Pero en diciembre de 2010, el Senado de los Estados Unidos puso fin a esta medida, con 65 votos a favor y 31 en contra. "A partir de ahora, no tendremos que pedir a miles de personas que vivan una mentira para servir al país que tanto aman. El sacrificio, el valor y la integridad ya no vendrán determinados por la identidad sexual, como no vienen determinados por la raza o el género", dijo el presidente Barack Obama, al conocerse la noticia. Luego, Obama dio otro golpe de opinión, al postular como jefe del Ejército a Eric Fanning, el primer gay en llegar a ese cargo, en mayo de este año. Y ahora, siguiendo con ese camino, el Ejército de los Estados Unidos puso fin al veto que impedía el ingreso de hombres y mujeres transexuales a esta Fuerza.

Pese a que en el Ejército estadounidense ya hay, según las autoridades, 2.500 trans, todavía había medidas que restringían su acceso. Pero estas fueron derogadas hoy. Fue, en sentido estricto, el reconocimiento de una realidad inobjetable. "La realidad es que tenemos a transexuales sirviendo en uniforme hoy en día. Los estadounidenses quieren servir y la profesión de las armas debe estar abierta a todos. Debemos tener acceso al 100 % de la población de EEUU", dijo el secretario de Defensa de ese país, Ashton Carter, durante la rueda de prensa en la que se anunció el levantamiento del veto. "El Departamento de Defensa y el Ejército necesitamos disponer de las mejores personas de las que podamos. No queremos que haya barreras que nos impidan reclutar a los más cualificados (...) Es lo correcto y otro paso para asegurar que reclutamos y mantenemos a las personas más cualificadas. Nuestro Ejército, nuestra defensa y nuestro país serán más fuertes", sostuvo Carter. 

De esta forma, el Ejército de los Estados Unidos se pone a tono con la discusión respecto al derecho de los LGBTI a ser tratados como cualquier ciudadano y a no ser discriminado. Es un paso, igualmente, hacia el frente en este Ejército, el segundo en tamaño en el mundo, que apenas en marzo de este año levantó el veto que le impedía a las mujeres acceder al cargo que quieran al interior de esa Fuerza.