"El 9/11 cambió al mundo, no a EE.UU."

En entrevista con El Espectador, el analista Robert Kagan dice que Washington pronto entrará en otro conflicto.

“Esta fecha vivirá en la infamia, el día que se acabó la posguerra fría, el día que el mundo cambió totalmente para los estadounidenses”, escribió el columnista Robert Kagan en la edición especial de The Washington Post, el 11 de septiembre de 2001. Hoy, diez años después de los ataques, Kagan, uno de los intelectuales más influyentes de Estados Unidos y quien lleva la antorcha del pensamiento neoconservador, hace un balance de los atentados para El Espectador.

Usted dijo que el 9/11 era el comienzo de una nueva era, ¿diez años después lo sigue creyendo?
Sí. Aunque la política exterior de Estados Unidos no ha cambiado, el mundo sí. Los ataques de Al Qaeda serán vistos por los historiadores como el comienzo de un fenómeno más grande: la efervescencia en el mundo musulmán. Eso se ha expresado en el fundamentalismo islámico, pero su otra cara es la primavera árabe. Estos dos eventos forman un nuevo capítulo histórico

¿Esos atentados en Nueva York son parte de algo más grande?
Desde la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos había estado lidiando con gobernantes árabes que no le prestaban atención a su gente. Después del 11 de septiembre y de la primavera árabe hemos sido forzados a entender cuál es el sentimiento popular de los musulmanes. Ya no se puede manejar esto haciendo llamadas a un puñado de dictadores, ahora tenemos que pensar en cómo nos percibe la población entera. Mucho del cambio no es sobre nosotros. Estados Unidos no ha cambiado tanto, sino que enfrenta un nuevo reto: el choque del islamismo tradicional con el mundo de ideas democráticas y liberales. Una es la reacción de Al Qaeda e Irán, y otra, de la Plaza de Tahir en Egipto,

¿Cuánto han cambiado los estadounidenses?
Hay que recordar que todos los expertos predijeron que habría más ataques, pero pasaron diez años y no hubo ninguno. Por eso la gente en EE.UU. se ha empezado a sentir más segura. Después del 9/11 el país se dio cuenta de que tenía que desempeñar un papel en el mundo y eso explica por qué hablando de recortes en el presupuesto de defensa tenemos el mayor gasto del mundo.

Después de la respuesta de Bush pensamos que el unilateralismo iba a definir la era pos 9/11. ¿Eso ha cambiado?
Pues no fue un cambio tan grande como se había imaginado. Los grandes rasgos de la política exterior de Estados Unidos antes y después del 9/11 se mantienen en su tradición contradictoria: hablar mucho de multilateralismo, ser multilateral cuando es posible, pero actuar unilateralmente cuando es necesario. El gobierno de Obama quiere hacer creer que ellos se inventaron el multilateralismo, pero ha dicho que si de ello depende el interés de seguridad nacional actuaría sin una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

Pero sí se siente un cambio en la retórica...
Pues no hay duda de que Obama se lanzó como la persona que iba a deshacer las acciones de Bush, pero sólo por dar un ejemplo, todavía tenemos a Guantánamo. ¿Quién habría imaginado que EE.UU. estaría de nuevo metido en un conflicto en un país como Libia para tumbar a un gobernante?

Usted ha dicho que EE.UU. entrará en un nuevo conflicto en poco tiempo.
A nadie le gusta predecir guerras, pero si nos basamos en la historia, las probabilidades señalan que cinco años son mucho tiempo sin que Estados Unidos no intervenga militarmente en algún país.

¿El 11 de septiembre hizo que América Latina fuera la gran olvidada?
Creo que desafortunadamente tiene que ver con el desinterés general de Washington hacia América Latina. Hay un viejo dicho en el cuerpo diplomático que dice que EE.UU. hará de todo en Latinoamérica, menos pensar en la región.

 

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