El acuerdo Irán - P5+1 en perspectiva

El pacto nuclear alcanzado entre Irán y el P5+1 representa un logro y un reto tanto para el presidente de EE.UU., Barack Obama, como para su homólogo iraní, Hassan Rohani.

Hassan Rohani, presidente de la República Islámica de Irán desde el 4 de agosto de 2013. / Reuters || Barack Obama, presidente de los Estados Unidos desde el 20 de enero de 2009. / AFP

Efecto interno

Rohani tiene un apoyo masivo en su país, debido a que el pacto implica el levantamiento de sanciones económicas que afectaban al común de los iraníes. Obama, en cambio, enfrenta la oposición del partido Republicano. El acuerdo pasará por el Congreso, dominado por los republicanos, y probablemente será rechazado. No obstante, el presidente podrá vetar esa decisión. En todo caso, el impacto político en EE.UU. es elevado y se puede convertir en tema de campaña hacia las presidenciales de 2016.

Impacto internacional

Para Irán, el acuerdo nuclear implica una victoria en el ajedrez regional, pues pasará de ser visto como una amenaza y podrá proyectarse como un interlocutor importante para resolver problemas en países donde tiene una enorme influencia, como Siria, Irak y Líbano. EE.UU., en cambio, tiene que demostrar que este pacto no afecta la relación con sus aliados tradicionales en Oriente Medio, Israel y Arabia Saudita, ambos enemigos de Irán y críticos frente al acuerdo.

Precedentes

El discurso iraní sobre su uso de energía nuclear sólo con fines civiles ha sido desmentido por evidencias sobre plantas nucleares para la fabricación de la bomba atómica. Ahora Rohani debe demostrar su compromiso con el acuerdo y recuperar su credibilidad, en una región donde hay una acelerada carrera armamentista y proliferación nuclear. EE.UU. negoció con otros estados, como Corea del Norte, para neutralizar su capacidad nuclear, pero fracasó. Entonces Obama tiene el reto de demostrar que ha logrado una negociación capaz de garantizar el cumplimiento de los acuerdos.

El logro

A diferencia de su antecesor, Obama optó por la diplomacia y el multilateralismo, en vez del intervencionismo, para poner fin a 35 años de tensiones con Irán. El acuerdo es presentado como el logro más importante en su política exterior en Oriente Medio, siempre y cuando mantenga sus relaciones con Israel y Arabia Saudita. Rohani, desde que llegó al poder, en agosto de 2013, tomó el camino del diálogo en vez de la confrontación. Para ambos, el logro es reemplazar la confrontación con la diplomacia.

Qué se firmo

El documento final, acompañado por cinco anexos, establece punto por punto las medidas que tendrá que adoptar Irán en materia nuclear, así como el régimen de las sanciones internacionales. Detalla un plan de implementación y un mecanismo de resolución de disputas.

Lo nuclear

Irán comenzará a eliminar progresivamente sus centrífugas IR-1 en diez años y mantendrá su capacidad de enriquecimiento en Natanz, continuará realizando la investigación y el desarrollo del enriquecimiento de una manera que no acumule el uranio enriquecido.

Medidas de confianza

Irán permitirá la presencia a largo plazo de la OIEA en Irán. También dejará revisar los concentrados de minerales de uranio producidos por todas las instalaciones durante 25 años, así como la contención y vigilancia de los rotores y fuelles de las centrífugas y durante 20 años.

Sanciones

La Unión Europea suprimirá todas sus sanciones económicas y financieras relativas al programa nuclear, de forma simultánea con la implementación, verificada por la OIEA, de las medidas acordadas por parte de Irán. Estados Unidos hará lo mismo.

Cuándo comienza

El plan comienza a aplicarse 90 días después de que el acuerdo sea aprobado en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La implementación se dará cuando la OIEA verifica que Irán ha cumplido con las medidas relacionadas a temas nucleares.

* * *

35 años de enfrentamiento entre Washington y Teherán terminan con el acuerdo, que además puede traer otros cambios geopolíticos.
8 años después del Día de la Adopción, llega la Transición, que se dará cuando se confirme que Irán está cumpliendo con su palabra.
10 años después llega el día de la Culminación, que es cuando la ONU refrenda el acuerdo, previa comprobación del cumplimiento de éste.
60 días tiene el Congreso de Estados Unidos para revisar el acuerdo. Si es rechazado Obama ya advirtió que usará su poder de veto.
55% de los estadounidenses no creen que el Congreso rechace el acuerdo, aunque sí creen que puedan demorarlo.

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