El apagafuegos de la Iglesia Católica

El cardenal Pietro Parolin, de 61 años, ha sido protagonista de varios procesos alrededor del mundo, como el que acabó con años de guerra fría entre Estados Unidos y Cuba. Ahora que la Iglesia aparece como una posible mediadora entre la oposición venezolana y el chavismo, su nombre vuelve al centro del debate.

El cardenal Pietro Parolin. AFP

El cardenal Pietro Parolin, el secretario de Estado de la Santa Sede, es literalmente el apagafuegos de la Iglesia Católica. Su participación ha sido vital para destrabar algunos de los conflictos más enconados alrededor del mundo y ha sido protagonista de procesos tan importantes como el que acabó con décadas de guerra fría entre Cuba y Estados Unidos. Ahora su nombre vuelve a sonar, ante la posibilidad de que la Iglesia se convierta en mediadora entre la oposición venezolana y el chavismo, enfrentados por la decisión del Consejo Nacional Electoral de suspender la convocatoria al referendo revocatorio que sacaría del poder a Nicolás Maduro. 

Y es que Parolin tiene todas las credenciales, entre otras, por su paso por la misma Venezuela, donde fue Nuncio Apostólico. Pero no es sólo eso: Parolin cuenta con años de experiencia como diplomático. Y eso que es el cardenal más joven en llegar a Secretario de Estado, desde 1929, cuando el entonces cardenal Eugenio Pacelli, luego Pío XII, llegó al cargo con 53 años. Parolin entró al servicio diplomático de la Santa Sede en 1986. a los 31 años de edad. Y lo hizo en las nunciaturas de Nigeria y, luego, México. En el primero de los dos países ayudó a mejorar las relaciones entre cristianos y musulmanes. En México, por su parte, colaboró con el fortalecimiento de las relaciones entre ese país y el Vaticano.

En 1992 regresó al Vaticano a hacer parte de la Secretaría de Estado, donde se le encomendaron las relaciones de la Santa Sede con las iglesias, sobre todo, de América Latina y África. Y en 2002 fue elegido subsecretario de la Sección Segunda de la Secretaría de Estado, la Sección para las Relaciones con los Estados. Mejor dicho, fue elegido algo así como el viceministro de Relaciones Exteriores. Estando allí se encargó, entre otras, del restablecimiento de las relaciones entre la Santa Sede y Vietnam, rotas desde que, en 1975, el régimen vietnamita prohibió el catolicismo. 

En 2009 fue designado como Nuncio Apostólico en Venezuela, donde estuvo cuatro años para salir, en 2013, directamente hacia la Secretaría de Estado. Y ya como el Número Dos del Vaticano intermedió entre Cuba y Estados Unidos para el restablecimiento de las relaciones entre ambos países tars una larga guerra fría. Y, en virtud de ese cargo, fue, digamos, el vocero del Papa Francisco respecto a varios de los conflictos alrededor del mundo, entre ellos, el colombiano. De hecho, ofreció una liturgia en Cartagena, horas antes de que el gobierno y las Farc firmaran el acuerdo de paz, hoy en veremos. De la misma forma, Parolin ha seguido de cerca la crisis en Venezuela y es uno de los protagonistas, a la sombra, de una posible mediación por parte de la Iglesia Católica entre el chavismo y la Mesa de Unidad Democrática. 

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