El aterrador testimonio de una “esclava” en una tintorería en México

Durante dos años la joven fue maltratada y hasta encadenada por una familia que la contrató para planchar ropa.

La joven de 23 años permaneció dos años esclavizada en una tintorería donde era obligada a planchar ropa día y noche. Sufrió golpes, quemaduras, hambre, y todo, con pocas horas diarias de sueño. La familia que la mantenía cautiva está siendo señalada por la justicia mexicana de ser responsable de esclavizarla. Los exámenes médicos que le practicaron a Zunduri* indican que sus órganos tienen el desgaste de una persona de 81 años, los daños son severos, su contextura es como la de una adolescente. Así lo reportó el portal BBC Mundo.

“Me llegaba a golpear con palos, fierros, con lo primero que pudiera estar en sus manos. Había días donde no dormía nada, me obligaba a mantenerme despierta, a seguir trabajando” dijo Zunduri al referirse a la dueña del negocio.

La semana pasada logró escaparse en un descuido de sus captores y con ayuda de una amiga llegó a denunciar el caso en la Procuraduría (fiscalía) General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF). Sus captores fueron detenidos y están siendo procesados por trata de personas por trabajo forzado. En total son cinco arrestados, entre ellos la propietaria de la tintorería, Leticia Molina Ochoa, su hermana, dos hijas y su pareja; quienes podrían ser condenados hasta con 40 años de prisión, esto si no se le suman otros delitos que podrían aumentar la pena como por ejemplo, secuestro.

Zunduri permaneció todo ese tiempo encerrada en un cuarto de cuatro metros cuadrados ubicado detrás del mostrador de la tintorería. A veces transcurrían cinco días sin que le dieran comida, por lo que se comía los plásticos en los que envolvía la ropa. Había llegado a Planchaduría Express porque la dueña era la mamá de una excompañera de escuela y al escapar de su casa se refugió allí. La mujer la contrató para planchar ropa a cambio de 300 pesos semanales (US$20), comida y hospedaje. Sin embargo, después de un tiempo la chica se fue a vivir con su novio, pero regresó a la tintorería cuando la relación no funcionó. Desde ese momento las condiciones cambiaron, pues le asignaron más trabajo pero le daban menos comida.

El cansancio hizo que la joven quemara varias prendas por lo que la dueña del negocio le empezó a descontar de su salario para reponérsela a los dueños. Cuando sus errores aumentaron el castigo pasó al maltrato físico y la jornada laboral se extendió hasta las 14 horas diarias. En noviembre pasado, la encadenaron y desde entonces pasaba los días y las noches amarrada. Para darle comida le exigían planchar números imposibles de prendas.

El portal BBC Mundo dice que cuando visitaron el barrio donde estaba ubicada Planchaduría Express los vecinos expresaron que nunca vieron nada extraño ni en el local ni en la actitud de la familia involucrada. El negocio de Leticia Molina era contiguo al de salón de belleza de su hermana, aunque se rumoraba que ellas no tenían una buena relación, que ni siquiera se hablaban.

Al declarar ante la justicia, Molina Ochoa dijo que la joven era muy violenta y no obedecía cuando se le ordenaba hacer cosas, también agregó que hace dos años cuando escapó de allí con su novio, se llevó 100 pesos (US$6,5), por eso decidió encadenarla.

*La identidad de la joven no ha sido revelada por su protección.

(Lea aquí el artículo compleo de BBC Mundo)