El debate por la lucha contra las drogas

Barack Obama, que se encuentra desde ayer en Costa Rica, hablará con los presidentes de la región sobre inmigración y narcotráfico.

El presidente de EE.UU. a su llegada a Costa Rica, tras visitar México.  / AFP
El presidente de EE.UU. a su llegada a Costa Rica, tras visitar México. / AFP

Aunque desde antes de viajar a México intentó sacar la palabra “narcotráfico” de la agenda con Centroamérica, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tendrá que hablar de drogas hoy, cuando se reúna con sus homólogos Otto Pérez, de Guatemala; Mauricio Funes, de El Salvador; Porfirio Lobo, de Honduras; Daniel Ortega, de Nicaragua, y Ricardo Martinelli, de Panamá, miembros del Sistema de Integración Centroamericana (Sica).

Tan pronto llegó ayer a Costa Rica y se reunió con la presidenta, Laura Chinchilla, Obama insistió en centrar sus diálogos en el desarrollo económico y las iniciativas energéticas. Pero Centroamérica, la región más violenta del mundo, según Naciones Unidas, golpeada por las secuelas de las guerras civiles, el accionar de pandillas, el crimen organizado, la pobreza y la desigualdad, no se quedará callada.

“Los mandatarios quieren hablar de drogas e inmigración, pues son los temas que más los afectan”, explicó el analista político Daniel Seronal. De hecho, el canciller costarricense, Enrique Castrillo, aclaró que no hay un acuerdo importante sobre desarrollo listo para firmar, “así que la seguridad sí estará en la agenda”. El ministro de Seguridad de ese país, Mario Zamora, lo respaldó. “En la agenda de temas de seguridad, el combate contra el narcotráfico ocupa un papel de primer orden”, dijo.

El Sica le reclamará hoy a Estados Unidos un mayor compromiso en la lucha contra las drogas, que vaya más allá de operaciones conjuntas y conforme a su responsabilidad como principal consumidor en el floreciente negocio de la droga, que tan sólo en EE.UU. mueve US$35 billones cada año.

Washington estima que el 90% de la cocaína que se consume en Estados Unidos pasa por México y Centroamérica, pues los carteles mexicanos expandieron sus operaciones por Centroamérica y cuentan con el apoyo de capos locales para asegurar el paso de la droga. Incluso ya hay laboratorios de drogas sintéticas instalados en la región.

“Hasta el momento, en la lucha contra las drogas en la región sigue predominando un componente policial-militar, promovido por los programas de Washington, como la Iniciativa Mérida en México o el Plan Colombia. Eso ha llevado consigo un proceso de militarización creciente que poco ha ayudado a mejorar la grave situación de violencia en la región”, explicó Jerónimo Ríos, analista de la Universidad Complutense de Madrid.

Por eso son cada vez más las voces críticas que quieren continuar el debate sobre las drogas. “Es que ellos (EE.UU.) deberían ya saber bien que la causa de todo esto es que son el principal mercado”, criticó el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, quien a pesar de sus críticas coopera en la lucha antidrogas.

Estados Unidos ha ejecutado varios programas contra el narcotráfico en la región, como la llamada Operación Martillo, a finales de 2012, pero el ministro del Interior de Guatemala, Carlos Menocal, tampoco está conforme: “Es que estos programas sólo decomisan, no desmantelan estructuras del narcotráfico, y por eso grupos criminales se dedican a otros ilícitos, como el sicariato, el secuestro y la extorsión”.

El tráfico de armas es otro reclamo que se escuchará hoy. “Vamos a pedirle que se centre en Centroamérica; necesitamos apoyo decidido del gobierno de Estados Unidos para atacar el enemigo común del narcotráfico”, dijo el presidente de Honduras, Porfirio Lobo.

En Costa Rica, Obama reiteró su optimismo por conseguir la aprobación de la reforma migratoria este año, sobre la cual dijo que “les abrirá el camino a millones de indocumentados a ganar su ciudadanía y evitará que sean víctimas de abusos y explotación”. El tema es clave para la región. Cinco millones de centroamericanos viven en EE.UU. y miles de familias viven de las remesas, que en 2012 alcanzaron los US$12.000 millones, equivalentes a 7% del Producto Interno Bruto (PIB) regional.

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