El delirio de la rectificación en Ecuador

Rafael Correa ha sido criticado por impulsar la Ley Orgánica de Medios, bajo la cual se han impuesto una serie de sanciones y rectificaciones que generan preocupación internacional y rozan el absurdo.

* Esta nota fue hecha con información tomada del blog “La Mordaza”.

Por no cubrir rendición de cuentas
13 de mayo de 2015. El diario “La Hora” fue sancionado con una multa de US$3.540 por no cubrir el acto oficial del alcalde de Loja, José Bolívar Castillo. Luis Vivanco, jefe de información del diario, anunció que el medio se declara en rebeldía y no pagará dicha multa, pues en su criterio la sanción constituye un precedente administrativo “nefasto” para el ejercicio de la libertad de expresión y un “golpe” a la economía del medio. “El grave precedente que deja esta acción (…) demuestra el dominio de lo estatal sobre la comunicación. De aquí en adelante, cualquier actividad que un funcionario público (…) considere como de interés público y no sea tratada en páginas de los diarios, o en las emisiones de radio o televisión, va a ser considerada como censura previa. De esta manera, lo que se logrará es copar los medios de comunicación con información oficialista…”, publicó el medio de comunicación.

Por no difundir música nacional en programa de pop
8 de abril de 2015. La Supercom sancionó a Radio Armónica, de Quito, con una multa de US$3.540, por supuestamente infringir el artículo 103 de la Ley Orgánica de Comunicación al no difundir al menos un 20% de música nacional en el programa “Flash Back”, dedicado al pop de los años 80, transmitido el 2 de febrero de 2015.

Rectificación “con errores incluidos”
21 de junio de 2015. El diario “Expreso” publicó en media página una rectificación por orden de la Superintendencia de Información y Comunicación (Supercom). La publicación fue difundida con la diagramación y el titular impuestos (es normal que las autoridades envíen las rectificaciones previamente diagramadas) y con espacios en blanco que correspondían a las fotografías. El medio aclaró: “el contenido íntegro de este texto ha sido impuesto (...) a través de una orden de la Supercom a ‘Expreso’, que lo reproduce como fue recibido, con errores incluidos. El diario no se responsabiliza de los contenidos”.

Por opinión de oyente
24 de marzo de 2015. La Supercom sancionó a Radio Novedades, de la ciudad de Latacunga, por supuestamente infringir el artículo 62 de la Ley Orgánica de Comunicación al difundir mensajes y contenidos discriminatorios durante el programa “Corrientes de opinión ciudadana”. La sanción se dio tras una denuncia interpuesta por Julio César Pilalumbo, presidente del Movimiento Indígena Campesino de Cotopaxi, quien cuestionó al conductor del programa radial, Óscar Erazo, porque “permitió que salga al aire una llamada telefónica del señor Trajano Ocaña”, quien cuestionó el hecho de que un grupo de indígenas de la organización Tigua usara las piletas públicas de la ciudad para lavarse los pies.

Por programa de lucha libre
4 de junio de 2015. La Supercom sancionó a la estación televisiva Teleamazonas con una multa de US$1.770 por supuesto contenido violento al difundir el programa de lucha libre profesional “WWF Raw”. La Supercom señaló que “esta clase de entretenimiento es peligroso no solamente para los propios luchadores profesionales, sino también para quienes replican estas acrobacias, que en la práctica son personas adultas y menores de edad”. La defensa del medio sostuvo que “el contenido de la WWF es un guión y se realiza por profesionales capacitados. La violencia física, entre comillas, que se muestra en el programa no es real, los artistas que interpretan los personajes son profesionales altamente preparados y no hay contacto físico directo durante los espectáculos”.

¿Rectificar caricaturas?
La caricatura, un género de opinión, también ha sido objeto de rectificaciones amparadas en la Ley Orgánica de Medios. Una caricatura publicada en el diario “El Universo” por Xavier Bonilla, Bonil, la cual aludía al allanamiento policial de un asambleísta de oposición y su asesor, fue interpretada por el Gobierno como un elemento que “deslegitima la acción de la autoridad y apoya a la agitación social”. En la rectificación, Bonil se dio el lujo de repetir de manera irónica, y con más humor, las escenas del allanamiento policial, esta vez con una policía muy decente y un asambleísta muy colaborador.