El día de la alerta

Se hizo efectivo el cierre de 22 embajadas de Estados Unidos en Oriente, como respuesta a posibles amenazas de atentados terroristas. De acuerdo con el Departamento de Estado, las sedes permanecerán vacías, en principio, hasta el 10 de agosto.

La Embajada de Estados Unidos en Tel Aviv (Israel) permanece con el acceso restringido por amenazas.   / EFE
La Embajada de Estados Unidos en Tel Aviv (Israel) permanece con el acceso restringido por amenazas. / EFE

La cadena ABC de Estados Unidos no reveló el nombre de la fuente, pero la identificó como un alto funcionario del gobierno que habló acerca de las prevenciones tomadas por Washington en la mayoría de sus embajadas en el mundo árabe: la ofensiva de Al-Qaeda de la que la inteligencia estadounidense parece tener sospechas sería perpetrada con atentados suicidas, con personas a las que, mediante una cirugía, se les habría implantado una bomba dentro del cuerpo.

De acuerdo con la explicación, este método blindaría a los artefactos explosivos de los usuales controles de seguridad de las sedes diplomáticas y quizá allí estaría la razón que obligó al cierre de las 22 embajadas de Washington en Oriente: Mauritania, Argelia, Libia, Egipto, Sudán, Afganistán, Irak, Israel, Arabia Saudita, entre otras.

La información que consiguieron los equipos de inteligencia de Estados Unidos, y que ha sido expuesta de manera pública, provino aparentemente de correos interceptados a altos mandos de Al-Qaeda principalmente. A poco más de un mes de que se cumpla un año del atentado contra el consulado norteamericano en Bengasi (Libia) —que el 11 de septiembre del año pasado causó la muerte del embajador Chris Stevens—, el gobierno optó por vaciar sus sedes e incrementar la vigilancia por un período del que aún no se conoce fecha de finalización, aunque en principio se haya establecido esta semana, hasta el 10 de agosto.

El aviso, además, del Departamento de Estado fue extendido a los nacionales: “Alertamos a los ciudadanos estadounidenses de un potencial riesgo de ataques terroristas en Oriente Próximo y el norte de África, en particular, ideados en la península Arábiga”.

La Casa Blanca no recomienda a ninguno de sus ciudadanos viajar a estos países y en caso de que eso ya haya ocurrido, el consejo es regresar de la manera más rápida posible hacia territorio seguro. De acuerdo con los datos entregados a la opinión pública, la alerta se extenderá al menos hasta el próximo jueves, el día en el que termina el Ramadán, el mes sagrado del Islam.

La semana pasada se difundió un video en el que el actual máximo líder de Al-Qaeda, Ayman al Zawahiri, llamaba a los musulmanes a atacar blancos estadounidenses en respuesta a las operaciones que Washington adelanta en Oriente con drones (aviones no tripulados). La advertencia y los datos de inteligencia llevaron a que el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto, declarara que grupos fundamentalistas podrían “atacar intereses occidentales, no solamente intereses estadounidenses”. Más allá de la extrema vigilancia de las sedes diplomáticas y de su cierre, no se ha presentado ninguna irregularidad sobre el terreno.