El drama de los refugiados sirios

Felipe Camargo, director de la operación de Acnur para Siria en Líbano, habla de los casi dos millones de sirios que han huido de la guerra hacia a los países vecinos.

Víctimas de la guerra en Siria, en el campo de refugiados Bab al Hawa, en la frontera con Turquía. / AFP
Víctimas de la guerra en Siria, en el campo de refugiados Bab al Hawa, en la frontera con Turquía. / AFP

Felipe Camargo trabaja para el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) como director de coordinación de la operación para atender a refugiados sirios desde Líbano, país que se ha convertido en el principal receptor de quienes huyen de la guerra entre las fuerzas del presidente Bashar al Asad y el opositor Ejército Sirio de Liberación. Con ocasión del Día Mundial de los Refugiados, que se celebra hoy, Camargo habla con El Espectador sobre las pocas expectativas de un fin de la guerra y la falta de recursos para atender a los cerca de dos millones de refugiados sirios en la región.

¿Qué expectativas hay para Siria en el futuro?
Las expectativas no son muy promisorias en términos de lograr un acuerdo. Las dos partes están cada vez más fortalecidas militarmente y eso podría generar alguna negociación, pero el conflicto es cada vez más complejo, por la participación de fuerzas externas como Hizbolá, desde Líbano, y el apoyo de Irán al régimen. También por las fuerzas que apoyan a la oposición, que van desde Al Qaeda hasta los gobiernos turco y estadounidense. La expectativa es que la guerra civil va a seguir por un plazo indefinido.

¿Siria es actualmente el caso más preocupante de refugiados en el mundo?
Sí, tanto a nivel de recursos como de impacto humano. Trabajé en otras operaciones en África y sé que los casos de Malí, del Sur de Sudán y la República Central Africana son muy difíciles, pero no tienen la misma magnitud. Además son mucho menos costosos. El problema es que con la crisis económica mundial es muy difícil acceder a recursos para cubrir las necesidades de todas estas operaciones, y la operación de Siria se lleva una gran mayoría de los recursos, por su proximidad con Europa y el riesgo y la inestabilidad que genera a nivel mundial. Es una situación apremiante en términos de respuesta, no sólo humanitaria, sino política.

¿Cuál es la situación de los refugiados sirios?
Hoy ya hay más de dos millones de refugiados sirios en la región. Donde más hay es en Líbano: allá se han registrado más de 520.000, sin contar los que no se han querido registrar o tienen temor de hacerlo. Hay una clase media siria que normalmente no busca la protección internacional, sino que se establece por sus propios medios. El gobierno libanés estima que hay un 1’200.00 sirios en el país. En Jordania son alrededor de 500.000. En Turquía 400.000. Esperamos que, si el conflicto sigue, se duplique la población refugiada a final del año.

¿Por qué hay quienes temen registrarse como refugiados?
Hay muchas minorías. Líbano es un país muy dividido, las tensiones religiosas entre suníes, chiitas y cristianos son muy grandes. La participación de Hizbolá en el conflicto incrementa esas divisiones. Por eso hay muchos que evitan ser identificados como refugiados. Otros lo hacen porque no ven ventajas en la protección internacional o porque cuentan con sus propios medios de subsistencia y prefieren mantenerse anónimos.

¿Los refugiados sirios son un factor desestabilizador para los países a donde han ido?
Más que los refugiados, lo han sido el conflicto y la participación de fuerzas como Hizbolá. Los refugiados, más que inestabilidad, generan un deterioro de las condiciones sociales y económicas, porque no hay capacidad de absorción para tanta gente. El 25% de la población de Líbano actualmente es sirio, y utiliza servicios públicos de salud y educación. En algunos pueblos ya hay más población siria que libanesa. Hay una aceptación de los sirios en Líbano, por sus vínculos históricos, pero se está creando una tensión que puede afectar la política interna. Líbano es un país muy pequeño. Es como si a Colombia llegarán alrededor de ocho millones de refugiados en dos años. El país colapsaría.

Hay una brecha grande entre las necesidades de los refugiados y los recursos disponibles. ¿Cuáles son los recursos que más necesitan?
El pasado 8 de junio se lanzó el llamamiento de fondos más grande en la historia de la ONU, por US$4,5 billones para las organizaciones de Naciones Unidas y las ONG. Adicionalmente, los gobiernos solicitaron recursos. Las prioridades principales son la recepción y la atención inmediata, con paquetes de asistencia que incluyen cobijas, material para cocinar, tiendas donde instalarse, y en algunos casos el pago de la renta. Se priorizan la habitación, la recepción y la alimentación, pero es imposible dejar de lado la salud. Con una situación tan frágil, cualquier epidemia también puede tener efectos devastadores para la población libanesa. Los recursos, que para salud son el rubro más alto de la solicitud de fondos, llegan casi a US$300 millones.

Los refugiados palestinos parecen olvidados en medio de la conmoción por Siria...
Los refugiados palestinos constituyen un error muy grande de la humanidad. Aunque han sido recibidos y aceptados en países como Líbano, donde hay más de 250.000 desde hace más de 50 años, también hay nuevos refugiados palestinos que estaban antes en Siria. Se estima que eran 45.000 y que ya entraron al Líbano. Ese número puede llegar a 80.000 a final del año.

Viven el doble desplazamiento.
Y no es sólo el drama de palestinos. Entre los sirios, con más de dos años de conflicto, ya hay también doble desplazamiento. Muchos refugiados que llegaron inicialmente a un lugar, empezaron a ver que sus recursos se terminaban y se desplazaron hacia otras ciudades. Eso hace difícil el seguimiento.

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@DanielSalgar1

 

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