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hace 2 horas

“El duelo termina, no lo que nos enseñó Fidel”

Tras una semana de homenajes, los restos de Fidel Castro fueron enterrados por su hermano y sucesor, Raúl, en el cementerio Santa Ifigenia en Santiago de Cuba. ¿Comienza una nueva era?

El presidente cubano recibe los restos de su hermano Fidel, en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.
El presidente cubano recibe los restos de su hermano Fidel, en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.AFP

En el cementerio de Santa Ifigenia, bautizado así en honor a una santa negra, se cerró un capítulo de la historia de Cuba: las cenizas de Fidel Castro fueron depositadas en una sobria tumba en forma de roca.

Este lugar en Santiago de Cuba queda oficialmente convertido en el mausoleo del nacionalismo cubano: además del comandante de la Revolución, allí están los restos del héroe independentista cubano José Martí; también la tumba del padre de la patria, Carlos Manuel de Céspedes, las cenizas del mulato Maceo, figura clave de la Guerra de Independencia (1895 a 1898). Allí reposan también los restos de famosos cubanos como Emilio Bacardí, el patrón del ron, o los legendarios músicos Miguel Matamoros y Compay Segundo.

La ceremonia final, tras una semana de homenajes multitudinarios que se hicieron desde el 25 de noviembre, día de su muerte, fue privada, a puerta cerrada y con la presencia de su familia y “personalidades especialmente invitadas”, entre los que estaban los presidentes Nicolás Maduro, Daniel Ortega, su par boliviano Evo Morales y los exmandatarios brasileños Lula da Silva y Dilma Rousseff.

“No hubo discurso, fue muy sobrio, sólo las cenizas fueron enterradas ante la familia, miembros del gobierno y funcionarios”, le dijo a la AFP la número tres del gobierno francés, la ministra de Medio Ambiente, Segolene Royal, una de las invitadas.

También callaron las calles. Luego de acompañar, al grito de “Fidel vive”, “Yo soy Fidel” o “Fidel por siempre” durante el viaje de las cenizas desde La Habana hasta Santiago de Cuba, los cubanos abandonaron las plazas y las calles, dejando claro que aunque comienza una nueva etapa en la isla, el legado de Fidel Castro quedará por siempre.

A partir de ahora, Cuba abre una nueva página sin Fidel Castro, quien desata tantos odios como amores. Muchos lo recuerdan como el hombre que universalizó la salud y la educación gratuitas en la isla, pero otros como el dictador que envió a la cárcel o al exilio a cualquiera que se le opusiera.

“El duelo termina, no lo que dijo Fidel, lo que nos enseñó. A partir de mañana es otra Cuba, pero que sigue por lo mismo”, señaló a la AFP José Luis Soria, un reciclador de 42 años.

Martin Granovsky, columnista de Página 12, escribió: El “Yo soy Fidel” quizás tenga que ver con esa idea expresada por Martí de que, terminado el límite de la vida, lo trascendente queda en los sueños cumplidos por el muerto y en lo que le faltó hacer”.

¿Qué le faltó a Fidel?

Muchos cubanos creen que la isla mantendrá el rumbo que trazó Fidel Castro y que ha prometido continuar su hermano Raúl, quien gobierna desde 2006 cuando Fidel cayó enfermo.

Raúl Castro aseguró que estará al frente de la isla hasta febrero de 2018, aunque después mantendrá su máximo cargo en el Partido Comunista de Cuba.

El sábado, durante una ceremonia, Raúl juró que defenderá la revolución. “Ante los restos de Fidel (...) juramos defender la patria y el socialismo”, proclamó.

El gobernante, según dijo, está empeñado en una serie de reformas para oxigenar el modelo de corte soviético mientras avanza en el proceso de acercamiento con Estados Unidos iniciado en diciembre de 2015.

Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano en Washington, opina que “sin Fidel tendrá más margen de maniobra para tomar decisiones. Ya no necesitará la aprobación de su hermano mayor”.

Para muchos analistas, la renuncia a la reelección de Raúl, de 85 años, abre la posibilidad de que sin un Castro en el poder, cualquier cubano tiene la posibilidad de llegar al poder.

“En momentos en que Raúl pasa la antorcha a la próxima generación, es muy importante que aceleren las reformas, porque el camino económico actual es insostenible”, afirmó Ted Piccone, experto en América Latina del Brookings Institution.

Paul Webster, exembajador británico en Cuba, dice que “se puede esperar que Rusia y China urjan a Raúl a que se deje de vieja revolución y ponga en marcha reformas de la economía”.