El efecto Rousseff en la bolsa de Sao Paulo

Hay incertidumbre sobre la capacidad de la actual presidenta para recuperar el dinamismo económico de Brasil.

/ AFP

Con el 51,6% de los votos, y después de una reñida lucha contra su opositor, Aecio Neves, Dilma Rousseff fue electa por segunda vez presidenta de Brasil. Sin embargo, la mandataria no comienza un gobierno en las mejores condiciones, porque por un lado las elecciones dejaron claro que administrará a un país dividido políticamente y además enfrentará el yugo del deterioro de su imagen a raíz de los excesivos gastos en los que incurrió para financiar el mundial de 2014, pues fue la copa más cara de la historia con un total consolidado que ascendió a los US$11.300 millones.

Y por si no fuera suficiente, el segundo mandato de Rousseff tiene en frente un país con indicadores económicos que mimetizan al de las naciones al borde la crisis. Por ejemplo, el producto brasilero en el primer y segundo trimestre de 2014 se contrajo 0,2% y 0,6%, lo cual significa que la nación más grande de Latinoamérica se encuentra en una recesión técnica, además las proyecciones de los analistas internacionales indican que terminará el 2014 con un aumento del producto cercano a cero (0,27%). Por otro lado su inflación de los últimos 12 meses se situó en 6,75%, es decir, dos puntos porcentuales por encima de su meta de aumento precios.

Es por esto que los mercados, que preferían al derrotado candidato presidencial Aecio Neves, se desplomaron en la primera jornada hábil de esta semana. Casi de inmediato la Bolsa de Sao Paulo cayó 6%, sin embargo, durante el día se suavizó su perdida y al cierre de esta edición presentó una desvalorización 2,77%. Por otro lado el real retrocedió 3,21%, cotizado a 2,53 ante el dólar, tras caer casi 4% al inicio del día.

Camilo Perez, analista de Banco de Bogotá, explicó “que la política monetaria de Brasil se encuentra muy limitada, ya que su Banco Central no puede bajar las tasas de interés para reactivar la economía porque está luchando por controlar la ascendente inflación. Incluso se espera que el emisor brasilero aumente las tasas de referencia, lo cual podría contraer aún más la economía del país vecino”.

Otro de los retos que deberá enfrentar la economía brasilera en los próximos cuatro años es la desaceleración del crecimiento de China, porque por más de 10 años el país vecino se benefició por el ritmo de crecimiento del país asiático, pues durante la primera década del milenio promedió incrementos de su producto de más de 10%. Esto llevó a que esta nación oriental se convirtiera en el primer socio comercial de Brasil tanto en las exportaciones como en las importaciones.

De manera que la reestructuración económica de China con la cual su Gobierno espera reducir la especulación que hay en torno a la burbuja hipotecaria, lo llevará a estabilizar su crecimiento económico en 7% anual, como lo indica el Fondo Monetario Internacional (FMI). Pero esto, al mismo tiempo, implica para Brasil una disminución del dinamismo de su comercio exterior, y vale la pena recordar que se espera que uno de sus principales productos de exportación, el café, experimente una reducción de producción de más de 8% en 2014 como consecuencia del cambio climático.


* El Efecto Rousseff en Colombia

Es en parte saludable que desde el 2011 el ciclo económico brasilero y el colombiano se han diferenciado, pues el primero ha presentado desaceleraciones de alrededor del 1% en su producto en los últimos tres años, mientras que el segundo ha mantenido un crecimiento sostenido de 4% en el mismo periodo de tiempo, lo cual ayuda al mercado a entender que los choques negativos de Brasil no necesariamente los comparte Colombia.

Además, Alejandro Reyes, analista de Ultrabursátiles, considera que "una de las grandes ganancias que se obtuvieron de la Alianza del Pacifico, es que se logró diferenciar las países que han logrado llevar buenas políticas económicas de las que no. Es por esto que en caso de una crisis, a naciones como Colombia, México, Chile y Perú no se les verá tan perjudicados".

"Sin embargo, no hay que desconocer que un aumento de la prima de riesgo Latinoamérica puede aumentar los costos de endeudamiento interno, porque implicaría un incremento de las tasas de interés a las que el gobierno se endeuda, lo que golpearía a todos los activos locales y depreciaría la moneda. Este fenómeno sería menos fuerte que en el pasado, porque actualmente los inversionistas reconocen a Colombia como una alternativa de inversión".

Por otro lado Esteban González, analista de Alianza Valores, advirtió que “ una recesión en Brasil sí sería importante para Colombia, en la medida en que es la principal economía de la región, y su desempeño podría cambiar las tendencias de inversión en el resto de los países de la zona".


* [email protected] / @camilovega0092

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2014-10-28T06:14:34-05:00

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Camilo Vega Barbosa

El Mundo

El efecto Rousseff en la bolsa de Sao Paulo

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