El esquizofrénico chino que vive enjaulado

Wu Yuanhong tiene 42 años y hace más de una década fue encerrado por su propia familia. Retrato del siglo XXI.

Wu Yuanhong. /AFP (Ver galería)
Wu Yuanhong. /AFP (Ver galería)

Fue su madre la que hace 11 años lo obligó a vivir encerrado en una jaula como castigo por haber matado a golpes a un adolescente, al menos así lo indican este lunes los medios chinos. Desde entonces, Wu Yuanhong habita su jaula atado por los tobillos con una cadena, permanece semidesnudo y sentado sobre una montaña de mantas.

Wu Yuanhong es un enfermo mental de 42 años. Según el diario local 'Xinxi Ribao' , le diagnosticaron esquizofrenia cuando tenía 15 años. En 2001 se hizo conocido en su pueblo, Ruichang, cuando golpeó a un joven de 13 años hasta matarlo y fue arrestado por las autoridades.
Un año después de su arresto, la policía de la provincia de Jiangxi (al sureste del país) lo liberó, ya que debido a su enfermedad no era responsable de sus actos. El enfermo podía andar esposado por las calles de su pueblo, pero aun así atemorizaba a sus vecinos, al punto que la familia decidió castigarlo por su cuenta.
Podrían haberse buscado métodos menos drásticos para prevenir que Wu volviera a cometer delitos, pero en el país asiático los enfermos mentales tienen pocas esperanzas de acceder a un tratamiento médico calificado, especialmente en áreas rurales como donde habita Wu, a donde difícilmente llegan los recursos ni el personal capacitado. En 2010, el país de más de 1.300 millones de habitantes sólo tenía alrededor de 20.000 psiquiatras, según una lista del Ministerio de Salud citada por el diario 'China Daily'. Las autoridades estiman que hay más de 16 millones de personas con trastornos mentales graves en el gigante asiático.
Debido al temor generalizado que Wu despertaba en las calles de Richuang, su madre le construyó una primera jaula de la que consiguió escapar. Sin embargo, su familia construyó una estructura más sólida, de la que Wu no ha podido liberarse. "Puede que mi hijo esté loco, y que haya matado a golpes a otra persona, pero meterlo en una jaula con mis propias manos fue muy difícil para mí, como si me dieran una puñalada", declaró su madre, Wang Muxiang. Según el Information Daily, los locales apoyaron la iniciativa de la familia de Wu y les han dado donaciones de aceite y el arroz. El gobierno de la provincia de Jiangxi ha puesto en marcha los subsidios limitados para las familias pobres con familiares enfermos mentales.