“El estado no se negocia”: integrante del movimiento palestino Al-Fatah

Mohamed Odeh asegura que Palestina e Israel se sentarán a negociar si existe presión internacional y que las víctimas de los recientes bombardeos en Gaza están bajo control israelí.

Gustavo Torrijos - El EspectadorDice Mohamed Odeh
Colombia es uno de los tres países en América Latina que no reconoce al estado de Palestina. Por eso Mohamed Odeh, presidente del comité de América Latina de Al-Fatah, la organización que busca la liberación de Palestina, dice: “No pedimos a Colombia que se vuelva enemigo de Israel, ni que deje de ser amigo de Israel. Los buenos amigos se dan consejos”. Sus palabras llegan cuando El Vaticano, en boca del papa Francisco, asegura que firmará un acuerdo con el estado de Palestina —según su propia declaración— y de este modo dio un impulso de cierta potencia, dada la influencia del Vaticano, al reconocimiento de su naturaleza como país. Las relaciones de Palestina con Israel están en un punto desastroso después de los bombardeos en Gaza el año pasado, que dejaron más de 2.100 muertos de la parte palestina —más de la mitad civiles— y 66 soldados muertos de la parte israelí. De acuerdo con Odeh, las fuerzas palestinas no pueden ingresar material de reconstrucción a la zona, cuyas fronteras están bajo poder israelí. Aquí habla sobre las relaciones de Al-Fatah con Hamás —el grupo que gobierna la Franja de Gaza— y sobre los posibles caminos de negociación con Israel justo cuando el presidente Benjamín Netanyahu se alió con partidos ultraderechistas y nacionalistas con el fin de conservar el poder.
 
Viene a Colombia a un congreso del Polo Democrático. ¿Por qué es importante Colombia para Palestina?
Vengo a ver a todos los partidos amigos que tenemos. Siempre estamos a la misma distancia de los partidos políticos en sus cosas internas. Con respecto a su postura sobre Palestina, puedo estar más cerca de uno que de otro. He recibido una delegación del Polo y tenemos un proyecto para firmar un acuerdo mutuo. Mi misión es asistir al congreso y dejar un mensaje al partido y al pueblo de Colombia, y ver al resto de partidos y así tener una continua comunicación. El peso de Colombia en América Latina y el mundo es relevante. Todos los votos de los países del mundo en Naciones Unidas valen por igual. Realmente Colombia, como gobierno, es buen amigo de Israel y su reconocimiento puede influir. Si los amigos tienen que aconsejar a sus amigos, que cojan el buen camino. Los israelíes no están tomando el buen camino. El día que Colombia nos reconozca sería un mensaje para su amigo.
 
¿Qué perspectiva tiene de una paz negociada con Israel?
Creo que negociar con un desequilibrio de fuerzas no va a salir bien. Si soy el fuerte, me impongo; si soy el débil, tengo que ceder. Queremos equilibrar esta balanza de fuerza. Que ellos pongan sus exigencias y que nosotros pongamos las nuestras. Y negociamos, no tenemos ningún punto cerrado. Hemos llegado a acuerdos, pero ellos no aplican. Ningún acuerdo ha sido aplicado por parte de los israelíes. Usan los acuerdos cuando son a su favor. Cuando no son a su favor, dicen que el acuerdo ha muerto. Supongamos que un palestino viola una parte del Acuerdo de Oslo, pues empiezan a llamar a todo el mundo: “Mira, Palestina viola el acuerdo”. Pero cuando ellos lo violan, dicen: “porque está muerto”. Tenemos que llegar a negociar, pero con una base determinada de tiempo, no vamos a seguir negociando otros 20 años, y sobre bases sólidas, qué cosas vamos a negociar. Si los israelíes quieren que negociemos el principio de tener un estado, esto no lo van a tener. Sí podemos negociar las relaciones, las fronteras, el comercio, estamos obligados a tenerlo porque somos vecinos. Pero el estado no se negocia.
 
Israel se niega a dejar de construir asentamientos en Cisjordania, que es un territorio en disputa. ¿Hay otra salida para negociar esto?
El derecho internacional dice que un ocupante no puede cambiar la topografía ni la naturaleza del país ocupado. No puede desplazar a los ocupados fuera de su país, ni puede traer ocupantes. Es muy sencillo. ¿Por qué vamos a hacer una excepción? Ellos tenían el 54% de la superficie de Palestina histórica y nosotros el 44% y el 2% era el Estatuto de Jerusalén. En la guerra entre el 47 y el 48, ocuparon parte de lo nuestro. Y en el 67 lo ocuparon todo. Hemos cedido la mitad. Ellos en este caso tendrían el 78% de la superficie de Palestina histórica, y en número de habitantes somos iguales. Pueden hacer asentamientos, ciudades, de todo. ¿Para qué lo van a hacer ahí donde estamos nosotros? Hemos propuesto que los ciudadanos israelíes que quieran seguir en los asentamientos, que carguen la nacionalidad palestina y que acaten las leyes palestinas y no tenemos ningún problema. Ellos no quieren: quieren colonias bajo el control de Israel. Y está fuera de la legalidad internacional. Una quinta parte de la población de Israel son palestinos que han quedado en su territorio. Cuando reconozco que Israel es un estado judío, aumenta el número de refugiados palestinos. ¿Para qué? Si todos los países tienen minorías y viven bien. Están muy mal los palestinos en Israel. Yo soy ciudadano, tengo carné de identidad israelí. No tengo ni un 5% de los derechos que tienen los israelíes. Voy al aeropuerto y soy el último que sube al avión. Ponen el pasaporte al lado y esperan a que falten cinco minutos para el despegue y me dejan entrar. Y soy ciudadano de ahí. Llegará el día en que les propondremos a los israelíes un estado único laico. Ya veremos si aceptan.
 
¿Cómo va el proceso de Palestina en la Corte Penal Internacional (a donde ingresó en abril)? ¿Piensan demandar a Israel?
Quien teme a las cortes es porque tiene algo. Quien tiene las manos limpias, no tiene temor. Si no he matado a nadie, ¿qué me van a juzgar? Si ellos tienen miedo porque han cometido crímenes, es su problema. Llegará alguien que demande por un crimen y esperará que sea pagado. Ellos pueden demandarnos también, no tenemos miedo de que nos demanden. ¿Por qué tienen miedo? Porque han hecho barbaridades y no quieren que eso se presente ante la comunidad internacional. En los últimos enfrentamientos en Gaza, a una familia que estaba en una azotea —se vio en todas las televisiones, niños y mujeres y ancianos— le pegan un misil. Matan a 27 personas. ¿Quién puso eso en la prensa mundial? Ellos mismos, los israelíes. Cualquier familiar puede ir a demandarte. Si dejas de cometer crímenes, nadie te juzga.
 
¿Ha habido reparación para las víctimas en Gaza?
No hay porque las fronteras de Gaza están controladas por Israel. Por mar y por tierra. El aeropuerto que han hecho los españoles lo han destruido. Por lo tanto, no podemos entrar material de construcción ni de ayuda ni de primeros auxilios hasta que los israelíes lo permitan. Ellos dicen que cualquier material que pueda tener uso civil y militar, no va a entrar. ¿Cómo podemos cruzar una barra de hierro si ellos dicen que puedo fabricar un misil con ella? Tenemos un refrán en árabe. Los tacaños, cuando te invitan a su casa para que no comas nada, te dicen: “mira, ahí tienes el pan. De lo que está roto no comes; de lo que está entero no rompes; come hasta que te llenes”. Ellos pueden controlar una hormiga en Gaza, tienen todo tipo de tecnología, y muchas veces facilitan la entrada de material de guerra porque no quieren la estabilidad de Gaza. Necesitan a los musulmanes para justificar el estado judío. El que no cree en Dios tiene derecho a vivir como el que cree en Dios.
 
Para una futura negociación, ¿ustedes podrían tener influencia a través de los partidos de centro en Israel?
Tenemos relación con los partidos de centro y de izquierda. Hemos intentado tener con los de derecha, porque trabajo en un comité de correlación con Israel. Es bastante complicado. Todos, cuando salen de un gobierno, apoyan al pueblo palestino. Mientras están en función, pues no. Como ha pasado con (Jimmy) Carter. Es el mensajero de la paz más valorado. Pero era presidente y no hizo nada cuando era presidente. Necesitan ser presionados por la comunidad internacional, fundamentalmente por Estados Unidos.
 
¿Cómo van las relaciones entre Al-Fatah y Hamás?
En cuanto a la ideología: ponerle una religión a la nacionalidad sería echar a perder los logros de la humanidad. La religión es la religión. Cuando se meten con la política, se cambia mucha cosa. Los hermanos musulmanes desde 1927 están intentado tener el poder. Ellos creen que el islam debe ser la única religión en el mundo. Por lo tanto, creo que ni ellos, ni los partidos judíos religiosos, ni los partidos cristianos deben existir. Que dejen la religión para los religiosos y la política para los políticos. En cuanto a nuestras relaciones diarias: todos somos seres humanos y cometemos errores, y normalmente un partido que gobierna tanto tiempo es objeto de corrupción, de mal uso de los recursos, y esto pasó con Al-Fatah. El pueblo castigó a Al-Fatah y eligió a Hamás. Y creo que fue ejemplo de una entrega pacífica del poder a Hamás. Fue en 2006. En 2007 Hamás hizo un golpe militar. Les has entregado el gobierno, pero el gobierno —son 200 personas, digamos— tiene cuerpos de seguridad, universidades, ministerios, muchos funcionarios, no los vas a quitar y a traer otros. Como encontraron que la mayoría de los funcionarios (en Gaza) eran partidarios de Al-Fatah, hicieron un golpe y tomaron todo el poder. Por un año no hubo comunicaciones con ellos. Fue un golpe sangriento. En la cultura de Al-Fatah, la sangre es prohibida. La sangre del hermano, mucho más todavía. Tienen una ideología de que deben gobernar el mundo. Para ellos, Andalucía, en España, debe ser de los musulmanes. Para ellos, no fue ocupada. Para mí sí. Para ellos la variedad no debe existir. Y creo que esto no es lógico ni real.
 
Europa también es un actor esencial en el reconocimiento del estado palestino. ¿Cómo están las relaciones con la Unión Europea?
Tenemos un problema serio con los países europeos. Suecia es el único país europeo que ha reconocido al estado palestino. Le están haciendo la vida imposible, los europeos y los israelíes. Tenemos problemas con los gobiernos. Como es la decisión de 27 países, no de uno, pues es bastante complicado. Entonces recurrimos a trabajar con los partidos políticos y los parlamentos. Los parlamentos se presentan hoy a tales o cuales partidos en España, digamos, y cuando lleguen al poder pues van a reconocer al estado palestino. Lo tenemos en Portugal, España, Francia, Inglaterra. Hemos variado nuestro modo de trabajo. Y yo creo que sí nos van a reconocer.
 
 
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