El éxodo de sirios a Irak

En cinco días, 30.000 personas han cruzado la frontera con el Kurdistán en el norte de Irak. Son en su mayoría sirios kurdos.

Hay más de dos millones de sirios que, huyendo de la cruenta guerra que se libra en su país entre las fuerzas oficiales y los rebeldes armados, han huido a naciones vecinas en busca de refugio. En un principio, los principales países receptores eran Jordania, Líbano y Turquía. Ahora Irak aparece en el mapa como un destino de migraciones masivas de sirios hacia la región autónoma del Kurdistán. (El éxodo de sirios a Irak, en imágenes)

El pasado 19 de junio, cuando se celebraba el día mundial de los refugiados, Felipe Camargo, director de coordinación de la operación para atender a refugiados sirios desde Líbano, explicaba a El Espectador que donde más refugiados sirios hay es en Líbano: “allá se han registrado más de 520.000, sin contar los que no se han querido registrar o tienen temor de hacerlo. Hay una clase media siria que normalmente no busca la protección internacional, sino que se establece por sus propios medios. El gobierno libanés estima que hay un 1’200.00 sirios en el país. En Jordania son alrededor de 500.000. En Turquía 400.000. Esperamos que, si el conflicto sigue, se duplique la población refugiada a final del año”. (vea la entrevista con Felipe Camargo).

No solo las cifras sino los países receptores se han venido incrementando. En los últimos cinco días, por la frontera con Irak han pasado 30.000 refugiados, la mayoría de ellos sirios kurdos que huyen de los combates entre las fuerzas kurdas y los islamistas rebeldes en el norte de Siria, así como del hundimiento de la economía. El éxodo masivo se empezó a dar desde el pasado jueves, cuando las autoridades de la región autónoma kurda en Irak abrieron el puente de Peshkhabour, sobre el río Tigris, uno de los pasos entre Siria e Irak, después de que la frontera entre ambos países permaneciera cerrada desde el pasado mayo.

Jumbe Omari Jumbe, portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), afirmó que las autoridades de la región iraquí del Kurdistán impusieron una cuota diaria, aunque no sea aplicada exactamente. "Hoy (martes) autorizaron a 3.000 personas a entrar, así como ayer, mientras 5.000 fueron autorizadas a cruzar la frontera el lunes", dijo a la prensa en Ginebra. Según los últimos datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la mitad de esos nuevos refugiados en Irak son niños, en gran parte menores de 12 años. Este flujo súbito de refugiados sirios, en su mayoría kurdos, contrasta con el número relativamente reducido de refugiados que Irak ha recibido hasta ahora (154.000 según la ONU), comparado con los otros países fronterizos de Siria.

La cantidad de refugiados puede llegar a representar un riesgo para los países que los acogen. En palabras de Camargo, los refugiados, más que inestabilidad, generan un deterioro de las condiciones sociales y económicas, porque no hay capacidad de absorción para tanta gente. En el caso de Líbano, el 25% de la población actualmente es siria, y utiliza servicios públicos de salud y educación. En algunos pueblos ya hay más población siria que libanesa. Hay una aceptación de los sirios en Líbano, por sus vínculos históricos, pero se está creando una tensión que puede afectar la política interna. En Irak, un país sumido en la fragilidad del Estado y la violencia sectaria, la llegada de sirios kurdos no promete sino acrecentar las tensiones internas.