¿El fin de las inyecciones letales en EE.UU.?

Una serie de ejecuciones fallidas y terriblemente crueles podrían poner fin al uso de inyecciones letales en ese país.

AFP

 Según informó el portal alemán Der Spiegel, la Corte Suprema de Estados Unidos está considerando un caso que podría conducir a una prohibición de las inyecciones letales. Las alternativas son tan crueles que podrían llevar al país a la abolición de la pena capital.

En la mañana del 23 de julio de 2014, el abogado Dale Baich entró a la celda de su cliente Joseph Wood en una cárcel de Florence, Arizona. Wood sería ejecutado una hora después en la habitación contigua. Sin embargo, el abogado llegó con buenas noticias. La Corte Suprema de Arizona había aplazado la ejecución pues necesitaba más tiempo para evaluar la demanda que el abogado había interpuesto por el químico que se le iría a administrar a su cliente: midazolam. Este producto es un sedante que ha sido usado en pocas ejecuciones. A raíz de la decisión de un número de compañías farmacéuticas de todo el mundo para prohibir el uso de sus productos en las ejecuciones, el midazolam se ha convertido en una solución de emergencia para los Estados que permiten la inyección letal.

Cruel e inusual

Baich argumentó que existen dudas sobre si la inyección de midazolam, que es un producto usado en medicina para sedar antes de la aplicación de la anestesia, puede inducir rápidamente un estado profundo de inconciencia. Wood tendría que enfrentar una lucha dolorosa y extendida hasta la muerte, lo que significaría una violación a la octava enmienda de la constitución estadounidense, que prohíbe “los castigos crueles e inusuales”. Baich ha sido abogado de condenados a muerte por más de 25 años. Su papel a menudo va más allá de la de ser su abogado ya que es una de las personas más cercanas a los condenados antes de su ejecución.

Dos horas después de la buena noticia de Baich, el mismo 23 de julio, el abogado regresó a la celda de Wood y le dijo que la Corte no había aceptado el aplazamiento de su muerte. A la 1:54 p.m. se le aplicó el midazolam al recluso. A la 1:57 el doctor lo declaró inconsciente. Ocho minutos después, Wood intentó respirar. Movió su cabeza y miró al abogado a través de la ventana. Su pecho se movía con sus jadeos. Él continuó intentando respirar, 640 veces en total. Su muerte tardó una hora.

Ejecuciones fallidas

 

Si el procedimiento hubiera sido acorde con las reglas, el preso debería haber tardado 10 minutos en morir. Sin embargo, esta fue la ejecución más larga de la historia de la inyección letal. Tres meses antes, la ejecución de Clayton Lockett en Oklahoma había sido la más horrible de la historia en la que se usó inyección letal. Duró 43 minutos, en los cuales Lockett se sentó, movió sus pies y habló. Incluso dijo: “Algo está mal, la droga no está funcionando”.

Nueve meses después, Baich está experimentando el proceso más importante de su vida. La Corte Suprema en Washington está tomando en serio sus argumentos contra el midazolan. El tribunal está decidiendo si permite o prohíbe el uso de este químico en futuras ejecuciones. Pero hay mucho más en juego que el simple hecho de reconocer los errores en las muertes de estos reclusos. Esto podría resultar en el final de la inyección letal, que es usada en 32 de los 50 Estados de Estados Unidos donde está permitida la pena capital. Por ahora casi todos dependen del midazolam para llevar a cabo la aplicación de las condenas a muerte.

Durante dos décadas Estados Unidos realizó sus ejecuciones con un compuesto llamado sodio thiopental, pero sus fabricantes dejaron de producirlo desde que la Unión Europea introdujo una serie de restricciones a la exportación de drogas que pudieran ser potencialmente usadas para realizar ejecuciones. Otro compuesto alternativo era el Pentobarbital, pero tampoco está disponible en el mercado actualmente, señaló el portal alemán.

¿El final de una era?

 

Dale Baich ha logrado construir un extenso documento con la opinión de profesores, doctores y químicos farmacéuticos que explican y confirman que el midazolam no es adecuado para llevar a las personas a un estado profundo de inconsciencia. El problema es que también dicen que sin este sedante la otra cantidad de químicos que se aplican durante una ejecución causarían un terrible dolor. Si los jueces de la Corte Suprema se abstienen de tomar una decisión ideológica, este podría ser el fin de la inyección letal.

Varios Estados se han preparado para este eventual suceso. En Utah se ha dicho que podría volverse a usar el pelotón de fusilamiento, en Tennessee la silla eléctrica y en Arizona la cámara de gas. No obstante, todos estos métodos podrían estimular el aumento de demandas. Sería como volver al medioevo y como constituyen tratos mucho más crueles que la inyección letal, algunos consideran que más pronto que tarde la pena capital sería prohibida.

Un método alternativo está siendo evaluado en Oklahoma: la ejecución vía nitrógeno. Este sería aplicado a través de una máscara de gas. Algunos defensores de la eutanasia dicen que se puede considerar el tipo más suave de muerte. Una victoria en la Corte Suprema no acabará con la pena de muerte, dice Bach, pero podrá ser el principio del final, concluye el reporte de Der Spiegel.

Vea aquí el reporte de Der Spiegel

 

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