'El gobierno está hipersensible'

Luis Vicente León, analista político dice que con su reacción Maduro está convirtiendo a Capriles en un elemento importante que puede generar crisis internacionales.

Un grupo de chavistas protestó en Caracas por el encuentro entre el líder opositor, Henrique Capriles, y el presidente, Juan Manuel Santos.  / EFE
Un grupo de chavistas protestó en Caracas por el encuentro entre el líder opositor, Henrique Capriles, y el presidente, Juan Manuel Santos. / EFE

El encuentro entre el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles, generó una reacción “estrambótica” del gobierno de Nicolás Maduro, que convirtió al candidato perdedor de la elección presidencial en la fuente de un conflicto con el socio comercial más importante de Venezuela. Así explica Luis Vicente León, analista político y presidente de Datanálisis —una de las firmas de encuestas más acertadas del vecino país—, el lío diplomático con el gobierno colombiano.

¿Cómo califica la reacción del presidente Maduro por el encuentro Santos-Capriles?

Estrambótica. El gobierno venezolano está siendo hipersensible a cualquier acción que, de alguna manera, le dé importancia a la oposición venezolana, que está en una cruzada internacional para denunciar que las elecciones fueron injustas. Ellos han hecho reuniones, visitas políticas a congresos y giras por América Latina para denunciar una elección muy apretada y buscar apoyos a sus reclamos, por eso la reunión entre el presidente Santos y Capriles les cayó tan mal.

¿Hasta dónde pueden llegar las consecuencias por la reunión?

Ya el presidente Maduro dijo que estaba evaluando cómo recomponer las relaciones. Vale la pena aclarar que ésta no es la primera reacción fuerte del gobierno de Nicolás Maduro contra otro gobierno. Un día después de las elecciones, el 15 de abril, reaccionó de igual forma contra España, cuando ellos propusieron que se revisaran o auditaran las elecciones, tal como había propuesto la oposición. Esto generó una reacción aireada del chavismo, que fue resuelta rápidamente en una reunión diplomática privada.

Pero con Colombia las amenazas fueron más fuertes: retiro del proceso de paz, revisión de relaciones...

A España la amenazó también con romper lazos diplomáticos y comerciales. Luego el turno fue para Perú por unas declaraciones del canciller Rafael Roncagliolo, quien pidió que la Unasur sacara una declaración invocando al diálogo y tolerancia en Venezuela “para resolver los problemas que dejó el proceso electoral”. A pesar de que el presidente Ollanta Humala fue de los primeros en reconocer el triunfo electoral de Maduro, éste envió una nota de protesta y exigió una disculpa por las palabras del ministro. El gobierno peruano inició una acción diplomática cara a cara rápida que ayudó a superar el impasse.

¿Cómo vieron en Venezuela el encuentro Santos-Capriles?

Fue una reunión privada, el presidente tiene derecho a reunirse con quien quiera y eso no es una afrenta ni al gobierno ni al pueblo venezolano.

¿Qué va a pasar con el tema de la paz en Colombia?

Lo que suceda tras esta situación por el encuentro con Capriles depende de cómo lo maneje el gobierno colombiano. En Colombia deben entender que para el básico venezolano el proceso de paz no se convierte en una gran discusión, no existe, no es masivo y no tiene nada de impacto.

¿Pero sí tienen impacto las acusaciones de complot y de intentos de asesinato?

Eso ha ocurrido mucho en Venezuela. Chávez lo usó varias veces, pero no creo que tenga el mismo resultado con Maduro.

¿Con el anuncio de Maduro ya está solucionada la situación?

El debate político en Venezuela es diferente al de otros países, con acusaciones no siempre fundamentadas ni reales. La declaración de Santos diciendo que era “descabellado” que desde Colombia hubiera un complot permitió hacer una proyección clara de dónde iba a terminar esta crisis.

¿Es Colombia un distractor de la situación interna venezolana?

Eso puede ocurrir y ha ocurrido, pero en este caso es un subproducto. Maduro no estaba buscando a Colombia para desviar la atención de los problemas locales. La teoría de la conspiración no me cuadra. Maduro ha reaccionado igual con cualquier país que haya criticado o comentado el resultado electoral. Lo que pasa es que el caso colombiano resulta más grave porque no fue sólo un comentario, sino una reunión con la oposición.

¿Por qué reaccionó primero Diosdado Cabello y luego el gobierno?

Creo que Cabello estaba midiendo el terreno, lo usaron para enviar el mensaje, para calibrar la reacción colombiana y ver hasta qué punto avanzar.

¿Perdió Capriles porque ahora otros gobiernos van a pensar dos veces si lo reciben?

No, Capriles logró su cometido, incluso con el conflicto. La reacción estrambótica del gobierno busca bloquear las siguientes acciones de la oposición en el ámbito nacional y obviamente eleva el costo diplomático de los gobiernos que la reciban. De hecho, el gobierno es el que lo está haciendo más importante con la reacción que tuvo frente a la cita. ¿Cuál “majunche” (sujeto de poco valor)? Resulta que el candidato que perdió la elección presidencial, a quien han tratado de restarle importancia, terminó siendo la fuente de conflicto diplomático con el país más importante a nivel comercial para Venezuela. ¿Es irrelevante Capriles si puede generar estos conflictos?