El hombre que quiere canjear Maduro por Leopoldo López

El presidente de Venezuela le dijo a Washington que liberaría al opositor venezolano si indultaban al puertorriqueño Óscar López Rivera, acusado de conspiración.

Leopoldo López.

Estados Unidos rechazó la posibilidad. Dijo que un canje entre el líder opositor venezolano Leopoldo López y el independentista puertorriqueño Óscar López Rivera, encarcelado en territorio estadounidense, y lamentó que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, propusiera “exiliar” a esa figura de la oposición. La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, reaccionó así a la declaración del domingo de Maduro de que "la única forma" de que firme un indulto presidencial a favor del encarcelado López es "para montarlo en un avión que vaya a los Estados Unidos (y) lo deje allá", a cambio de la liberación de López Rivera.

"No hay comparación posible entre estos casos”, dijo Psaki en su conferencia de prensa diaria.

"EE.UU. ha pedido reiteradamente la liberación de todos los prisioneros políticos, un llamado repetido por muchas instituciones internacionales, pero el presidente Maduro propone exiliar a figuras de la oposición en lugar de tener una discusión sobre las verdaderas preocupaciones y problemas que enfrenta Venezuela", agregó.

Respecto al caso de López, prosiguió, "es lamentable que alguien que debería tener la presunción de inocencia sea sentenciado en televisión nacional por el presidente de Venezuela sin la conclusión de un juicio".

"Los comentarios del presidente Maduro subrayan preocupaciones que tenemos desde hace tiempo sobre la independencia del poder judicial en Venezuela, la falta del debido proceso y el uso del sistema judicial para silenciar a las voces de oposición", añadió.

López Rivera, quien cumple el miércoles 72 años, está encarcelado desde hace más de tres décadas en una prisión de Estados Unidos. Es considerado terrorista por unos y prisionero político por otros. Fue condenado a 55 años por conspiración sediciosa, a los que se añadieron quince más en 1987 por un intento de fuga. Es el único encarcelado de los trece independentistas puertorriqueños que en 1999 rechazaron la oferta de liberación que les hizo el entonces presidente de EE.UU., Bill Clinton.

La abogada de Óscar López Rivera, Jan Susler, afirmó que la propuesta del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para canjear al prisionero político puertorriqueño por el líder opositor venezolano Leopoldo López, fue una forma de recordarle a EE.UU. que también tiene presos encarcelados por sus ideas políticas.

La esposa de Leopoldo López. Lilián Tintori, rechazo el canje y confirmó, también a través de Twitter, que se reanudará el juicio penal en contra del opositor y de otras personas detenidas durante las protestas hace once meses. López afronta acusaciones de instigación pública, agavillamiento (asociación para delinquir), daños a la propiedad e incendio y el pasado 18 de diciembre se negó a asistir a la audiencia penal pautada para ese día, actitud repetida en cuatro ocasiones previas. La defensa de López ha introducido en las últimas semanas recursos ante la Corte de Apelaciones apoyándose en la recomendación del Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias de la ONU y del Comité de Torturas del mismo organismo mundial, que han exhortado a su "inmediata liberación".

Un independentista

Dicen analistas que con esta propuesta lo que hizo Maduro fue considerar a López como un preso político. Sin embargo, el presidente de Venezuela respondió diciendo que ese término es más apropiado para López Rivera, quien fue condenado en 1981 por conspiración sediciosa y otros delitos. Maduro aludió al asunto al comentar el breve encuentro verbal que sostuvo el pasado jueves en Brasilia con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien lo instó a liberar a Leopoldo López, a quien el gobernante llama "el monstruo de Ramo verde".

Maduro añadió, sobre la petición de liberar a López que le hizo el vicepresidente estadounidense, que se trata de un asunto que no es de incumbencia de otros países ni organismos internacionales, sino competencia soberana y exclusiva de la Justicia de Venezuela.

Sisler sostuvo que es evidente que el gobierno del presidente Obama seguirá esperando por una recomendación del Departamento de Justicia de Estados Unidos en torno a López Rivera, convicto por sedición – conspirar para derrocar al gobierno estadounidense -, debido a sus vínculos con el grupo clandestino Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).

“Oscar López es un obvio ejemplo de un preso político en Estados Unidos. Si el presidente (Obama) quisiera indultarlo hoy, lo puede hacer”, sostuvo Susler, quien opinó que la excarcelación de López Rivera se ha retrasado como castigo por haber rechazado en 1999 un indulto condicionado.

López Rivera era un conspirador, miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Puerto Rico (FALN), una organización clandestina que luchaba por la independencia de la isla de EE.UU. Fue detenido en 1981 cerca a Chicago y estaba en la lista de los más buscados del FBI. Estaba en la clandestinidad con otros compañeros desde 1976, después de que les fueran incautados explosivos y armas. Este grupo reclamó la autoría de múltiples atentados en EE.UU. de los más de los cien que alcanzaron a cometer. Sus actos dejaron seis muertos y decenas de heridos. Según le dijo en una entrevista a la BBC, López pudo quedar libre en 2009, pero rechazó la posibilidad porque él debía cumplir 10 años más en la cárcel con buen comportamiento. “No me arrepiento de no haber aceptado. Mi experiencia había sido fatal los primeros 18 años en la cárcel y pensaba que sería imposible salir con buen comportamiento después de todo lo que me habían hecho”, le dijo a BBC.

Algunos consideran que la sentencia de López está condicionada por la relación política entre Puerto Rico y EE.UU., país del cual la isla es estado libre asociado desde 1952, por lo que controla los asuntos fiscales, de defensa e inmigración.