"¡Es el momento!": latinos

Inmigrantes de los 50 estados de la Unión, la mayoría hispanos, se reúnen ante el Congreso de EE.UU. para pedir la reforma migratoria.

El presidente Barack Obama dice que pronto habrá una reforma. / AFP
El presidente Barack Obama dice que pronto habrá una reforma. / AFP

Lo dijo el propio presidente Barack Obama hace unos días: “Soy muy optimista frente a la perspectiva de conseguir una reforma de la inmigración en los próximos meses”. Y agregó: “La razón de mi optimismo es que la gente se expresó en las urnas y la situación se está desbloqueando”. Desde el pasado 6 de noviembre, cuando Obama fue reelegido (con el 70% de votos de los hispanos), la aritmética de las elecciones marca el rumbo de la reforma migratoria.

Ahora, incluso el Partido Republicano, muy reacio a los cambios que pudieran llevar a la legalización de los 11 millones de inmigrantes clandestinos que se calcula residen en el país, aceptó sacar adelante una reforma integral, que según dicen será presentada esta semana.

Para presionar la solución, miles de hispanos de los 50 Estados de la Unión se reunirán frente al Congreso en Washington. “Es el momento”, aseguran.

El camino de la reforma

El debate comenzó en 2006, durante la administración de George W. Bush, que intentó sin éxito que el Congreso aprobara varias iniciativas. Desde su llegada a la Casa Blanca en 2009, el presidente Barack Obama prometió grandes cambios en su primer período para los inmigrantes, pero no lo cumplió. Tras las últimas elecciones, el voto fue claro: no se podía seguir ignorando a este decisivo grupo de electores. Ahora hay una mayor presión por parte de líderes empresariales que desean que Estados Unidos atraiga a inmigrantes con un alto nivel académico y a más trabajadores de baja cualificación, como los agrícolas. En EE.UU. viven 40,4 millones de inmigrantes (el 13% de la población). De ellos, 18 millones tienen papeles, 11 millones son residentes y otros 11 millones son ilegales.

El Grupo de los Ocho

En enero de este año, senadores demócratas y republicanos anunciaron un pacto sobre una reforma legislativa para la legalización de los indocumentados. La iniciativa surgió de ocho senadores —cuatro demócratas y cuatro republicanos— con gran peso e influencia entre sus respectivos grupos y quienes dicen que tienen una propuesta con posibilidades de éxito, sobre todo en el Senado. La cosa es diferente en la Cámara de Representantes, donde es mayor la presencia del sector radical republicano. Obama prepara su propio plan en caso de que fracasen las negociaciones en el Congreso.

Los puntos difíciles

Aunque algunos esperan que la propuesta de reforma sea presentada esta misma semana, según algunas voces se demorará unos meses más, pues hay varios puntos en los que todavía no hay claridad suficiente para convencer a los republicanos más reacios, quienes piden que les resuelvan las siguientes preguntas:

¿Qué hacer con los más de 11 millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin autorización?

¿Cómo hacer más estricta la seguridad en la frontera?

¿Cómo evitar que las empresas contraten a personas que viven sin autorización en el país?

¿Cómo mejorar el sistema de inmigración legal, que hoy es tan complicado?

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