El papa dice que matrimonio y sacerdocio son dos vías complementarias

El pontífice añadió que la "virginidad para el Reino de Dios y el matrimonio" son ambas vocaciones de la Iglesia.

El papa Benedicto XVI aseguró el domingo que el matrimonio y el sacerdocio son dos "vías complementarias" que se enriquecen mutuamente y a la sociedad cristiana, una comunidad que está llamada, en primer lugar, a cumplir una misión educativa.

Como hiciera su predecesor, Juan Pablo II, en septiembre de 1980, Benedicto XVI se desplazó este domingo hasta la localidad italiana de Frascati, próxima a Roma, para celebrar una misa, en compañía de su secretario de Estado, Tarcisio Bertone, quien es además obispo titular de esta sede desde 2008.

"El Señor nos llama a todos, repartiendo distintos dones para distintas labores en la Iglesia. Llama al sacerdocio y a la vida consagrada y llama al matrimonio y al compromiso como seculares en la Iglesia misma y en la sociedad", dijo el papa, en una homilía retransmitida en directo por televisión.

"Importante -añadió- es que la riqueza de los dones encuentre plena acogida, especialmente por parte de los jóvenes; que se sienta la alegría de responder a Dios con toda su persona, entregándola a la vía del sacerdocio y de la vida consagrada o a la vía del matrimonio, dos vías complementarias que se iluminan mutuamente, se enriquecen recíprocamente y juntas enriquecen la comunidad".

El pontífice añadió que la "virginidad para el Reino de Dios y el matrimonio" son ambas vocaciones de la Iglesia, que tienen que ejercer la predicación de la palabra del Señor y la "manifestación de su bondad con gestos de caridad, de servicio y de dedicación".

"Es bonito y esperanzador ver que, 2.000 años después, llevamos adelante aún este compromiso formativo de Cristo. En la comunidad cristiana éste es siempre el primer servicio que los responsables ofrecen: empezando por los padres, que en la familia cumplen la misión educativa hacia los hijos", apuntó Benedicto XVI.

"Pensemos en los párrocos, que son responsables de la formación en la comunidad, pero también en todos los sacerdotes, en sus distintos ámbitos de trabajo: todos viven una prioritaria dimensión educativa; y los fieles seculares, más allá del papel mencionado como padres, participan en el servicio formativo con los jóvenes o los adultos", agregó.

El papa invitó además a los fieles a "vivir intensamente" el Año de la Fe, que comenzará el próximo octubre cuando se cumple medio siglo de la apertura del Concilio Vaticano II.

Tras esta misa, el papa regresa al palacio apostólico de Castel Gandolfo, a 33 kilómetros al sur de Roma, la que es su residencia de verano y desde donde a mediodía dirigirá como todos los domingos el rezo del Ángelus.