El papa emprendió su viaje a Corea y cumple su deseo de visitar Asia

Juan Pablo II fue el último pontífice que visitó Asia en 1999.

El papa emprendió este miércoles su visita a Corea del Sur, en el que será su tercer viaje internacional tras Brasil y Tierra Santa, y cumple así su gran deseo de visitar Asia.

El avión del pontífice despegó a las 16.12 hora italiana desde Roma y con él viajarán el secretario de Estado Vaticano, Pietro Parolin y el Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, Stanislaw Rylko. También viaja en este vuelo un empleado del Vaticano, en esta ocasión de la centralita telefónica, ya que Francisco ha decidido premiar así a los trabajadores de la Santa Sede.

"Hay que ir a Asia", dijo el pontífice argentino durante el vuelo de regreso de Brasil y al explicar cuales eran sus prioridades para los próximos viajes.

Hacia 15 años que un papa no pisaba Asia, ya que el último viaje a este continente fue el de Juan Pablo II a la India en 1999, mientras que a Corea el ahora santo polaco viajó en dos ocasiones (1984 y 1989).

Pero sobre todo el viaje al continente asiático fue siempre un deseo de Jorge Bergoglio, quien pidió a la orden de los jesuitas a las que pertenece que le enviasen a Japón para seguir los pasos del español Pedro Arrupe, durante muchos años misionero en ese país, pero los problemas pulmonares se lo impidieron.

La ocasión que dio al papa Francisco la motivación para viajar a Corea fue la celebración de la Jornada Asiática de la Juventud en Daejeon, aunque serán sólo unos 2.000 jóvenes procedentes de 23 países asiáticos los que llegarán para esta ocasión a la ciudad surcoreana que se sumarán a los otros 4.000 coreanos presentes.

Otro de los motivos del viaje es la beatificación de Paul Yun Ji-Chung y 123 compañeros mártires, considerados los fundadores de la primera comunidad católica en Corea.

El secretario de Estado, Pietro Parolin, describió en una entrevista divulgada hoy por el Centro Televisivo Vaticano, la importancia de este viaje al destacar como Asia "está adquiriendo una relevancia cada vez más acentuada tanto en la política como en la economía mundial".

El papa llegará a Seúl mañana tras 11 horas y media de vuelo y permanecerá en este país hasta el 18 de agosto.

En estos días, además del encuentro con las autoridades coreanas y con los representantes religiosos y laicos tanto del país como de todo el continente, oficiará el último día una misa para "la paz y la reconciliación" en la península en la catedral de Myeong-dong en Seúl.

"La península todavía está sacudida por muchas tensiones y que necesita paz y reconciliación. Yo creo que el viaje del Papa ayudará también en este sentido, en el sentido de continuar con la obra de solidaridad para con las poblaciones que se encuentran en la necesidad y favorecer, en la medida de lo posible, la apertura de espacios de comunicación y de diálogo", explicó Parolin a la televisión vaticana.

Parolin subrayó también que en este viaje se volverá a manifestar la atención del papa a los más necesitados a los que sufren como prueba su visita a un centro de recuperación de discapacitados, la Casa de la Esperanza, en Kkottongnae o el saludo a las familias de las víctimas del naufragio de Sewol.

El domingo, Jorge Bergoglio viajará también a Haemi, en cuyo santuario verá a los obispos de Asia y después en el castillo de la ciudad oficiará la misa que cerrará la Jornada de la Juventud Asiática.

Durante el vuelo hacia Corea, serán importantes las palabras que Francisco puede dirigir a las autoridades de China en los habituales telegramas que se envían a los países que el avión papal sobrevuela en sus viajes.

 

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