El papa y la paz de Colombia

El mensaje del papa Francisco a la mesa de diálogos entre el Gobierno y las Farc es contundente: “No tenemos derecho a permitirnos otro fracaso más en este camino de paz y de reconciliación”.

El papa realizó una misa campal en la Plaza de la Revolución de La Habana.
El papa realizó una misa campal en la Plaza de la Revolución de La Habana.

Desde la misa campal que se realizó ayer en la Plaza de La Revolución de La Habana, el pontífice fue enfático en su defensa del proceso de paz de Colombia. La respuesta la ofreció el presidente Santos, quien desde su cuenta en Twitter escribió: “Gracias, Santo @Pontifex_es por sus permanentes oraciones. Seguiremos en el camino de la paz y la reconciliación”.

También contestó al mensaje del papa el negociador de las Farc Pastor Alape, quien desde su cuenta en Twitter escribió: “No habrá otro fracaso en la construcción de la paz de Colombia. Seguimos optimistas”. Precisamente, mucho se ha especulado sobre un encuentro entre el pontífice y la delegación de paz insurgente, que ha pedido en innumerables ocasiones la concurrencia de Francisco en el proceso de paz. Sin embargo, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, descartó esta posibilidad, no sin afirmar que el papa está muy atento al proceso.

Y es que ha sido tanta la atención que el papa Francisco le ha prestado al proceso de paz colombiano, que hasta ha dicho estar dispuesto a cumplir el papel que necesite un acuerdo de fin del conflicto. Incluso, el propio presidente Santos ha dicho que el sumo pontífice podría tomar parte en la comisión de la verdad, acordada en junio pasado. “Que la sangre vertida por miles de inocentes durante tantas décadas de conflicto armado, unida a aquella del Señor Jesucristo en la Cruz, sostenga todos los esfuerzos que se están haciendo”, dijo Francisco refiriéndose a los diálogos entre el Gobierno y las insurgencia.

Lo cierto es que sobre el encuentro entre el papa y la guerrilla no se dio anuncio, por lo menos públicamente. El pontífice se hospedó en las casas de protocolo del Laguito, donde también viven los delegados de la guerrilla. Pero lo que sí trascendió fue el llamado a que “la larga noche de dolor y de violencia, con la voluntad de todos los colombianos, se pueda transformar en un día sin ocaso de concordia, justicia, fraternidad y amor en el respeto de la institucionalidad y del derecho nacional e internacional, para que la paz sea duradera”.

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2015-09-20T21:02:49-05:00

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