El partido de Mandela podría perder sus mayorías en Sudáfrica

Sudafricanos votan por alcaldes y consejos municipales. El Congreso Nacional Africano (ANC) pierde popularidad por los escándalos de corrupción y el desempleo en el país.

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, mientras depositaba su voto. / EFE

Desde que terminó el apartheid en Sudáfrica —aquella política de segregación racial que se vino abajo en 1994—, el partido del entonces aclamado Nelson Mandela, el Congreso Nacional Africano (ANC), ha ganado las justas electorales sin mayor esfuerzo. Ha sido siempre mayoría en los consejos municipales y ha tenido en sus manos las ciudades con las economías más activas del país como Pretoria, Puerto Elizabeth y Johannesburgo. Las elecciones de este miércoles podrían modificar su buena suerte: la economía estancada del país, el desempleo y los escándalos de corrupción en los que está involucrado el presidente Jacob Zuma han desprestigiados a las filas del partido.

Más de 26 millones de electores acuden a las urnas para elegir alcaldes y autoridades municipales. Los resultados se sabrán, con certeza estadística, en los próximos cinco días. Sin embargo, los sondeos en las semanas previas mostraban que los que antes estaban encantados con la labor del ANC se han decepcionado por el ritmo general del país.

A nivel nacional, el desempleo se sitúa en un promedio de 26%. Puerto Elizabeth tiene una situación diferente: cerca del 36% de su población ha perdido el empleo. Los partidarios del ANC, que ha gobernado sin mayor competencia por dos décadas, arguyen que el movimiento se ha despreocupado por sus votantes y que no existe una política de crecimiento económico. Mlungiseleli Kwanini, un hombre de 60 años dijo a la AFP: “La ANC fracasó lamentablemente. Desde 1994 (en las primeras elecciones multirraciales) nos prometieron el paraíso. Todavía lo estamos esperando (…) Nos hacen promesas vacías. Yo tengo 60 años y ni me acuerdo de la última vez que tuve trabajo”.

Las zonas rurales careen de acceso a los servicios básicos —agua y electricidad— y el ANC ha perdido popularidad porque Zuma —que acaba su período presidencial en 2019— estaría envuelto en un cuadro de corrupción por un contrato de armamento. Zuma también es señalado por haber gastado, en apariencia, medio millón de dólares en arreglos para su casa, una suma que pertenecía a las cajas públicas.

Pese a todo, las autoridades del partido se han mostrado confiadas. “Somos optimistas, hemos hablado con nuestros electores y han recibido el mensaje. El olor de la victoria está en el aire, lo noto”, dijo el vicepresidente y uno de los líderes del ANC, Cyril Ramaphosa. Judith February, investigadora del Instituto de Estudios de Seguridad (ISS), dijo a la AFP que, pese a su descenso en popularidad, el ANC sigue siendo fuerte y “no debe ser subestimado”. En procesos de este calado, el deterioro de un partido no sucede de una manera tan tajante. La predominancia de Mandela en la memoria histórica de su país también impulsará a muchos votantes a dar su confianza al ANC.

La pelea, sin embargo, está viva: los grupos de oposición llaman desde ya al cambio. Los dos partidos que amenazan con quitarle puestos al ANC son la Alianza Democrática (DA) y los Combatientes por la Libertad Económica (EFF). Son dos partidos de ideología radicalmente distinta. La DA es un partido de derecha —“el partido de los blancos”, según ha denunciado el ANC— y el EFF se ubica en las esquinas de la izquierda. La figura de Mandela, entre tanto, está en el fondo: algunos lo recuerdan para afirmar que el ANC ha traicionado sus principios y que sólo el cambio, como el que representó el expresidente sudafricano, es capaz de sacar la nación adelante.

La DA tiene grandes posibilidades en Puerto Elizabeth. El EFF le arrebataría, en su primera entrada en unas elecciones, puestos esenciales al partido de Mandela y existe la posibilidad, barajada por su líder, Julius Malema, de realizar ligazones con otros partidos para ganar mayorías y cerrar el camino al ANC. El analista Prince Mashele, del Centro de Investigaciones Políticas de Petroria, dijo a la AFP: “Estamos en una situación donde el electorado se encuentra encolerizado. (…) Para muchos, la esperanza que llegó con el ANC se transformó en descontento”.

Temas relacionados