El peor momento para la prensa

La SIP señala que hace cinco años no registraba un período igualmente nocivo para la libertad de prensa en el continente.

Vista general de la sesión de la 69ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Denver, Colorado. / EFE

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) aseguró que el primer semestre de este año ha sido el peor en cinco años para la prensa en el continente.

La advertencia del organismo llegó en medio de la 69 asamblea anual de esta institución que, entre otras cosas, monitorea temas como libertad de prensa y amenazas contra periodistas.

En el semestre pasado, 14 comunicadores fueron asesinados en países como Brasil, Guatemala, Haití y Paraguay, por mencionar algunos. De acuerdo con Ricardo Trotti, presidente de la SIP, estos homicidios sucedieron “por denunciar los abusos del poder político y económico o tocar los intereses de los narcotraficantes, abusos e intereses que muchas veces van de la mano”.

Trotti agregó que: “La violencia se incentiva por el alto grado de impunidad, producto de poderes judiciales débiles, ineficientes o subyugados al poder, lo que permitió que 17 casos de asesinatos de periodistas prescribieran en Colombia y México después de 20 años sin justicia”.

Además de esto, la SIP mira con inquietud varias iniciativas legislativas, además de otros actos emprendidos por varios gobiernos, que pretenden silenciar la libertad de expresión en distintos países del continente.

Los delegados de países como Argentina, Ecuador y Venezuela hicieron énfasis en que detrás de varias acciones de estos gobiernos está la intención de controlar a la prensa independiente. Entre algunos de los métodos utilizados está el control o intimidación a los anunciantes o la compra de medios de comunicación para, en últimas, producir información a favor del Estado.

Daniel Dessein, director de La Gaceta de Tucumán, fue el encargado de leer el informe concerniente a Argentina y destacó que “el boicot publicitario contra los diarios Clarín, La Nación, Perfil y El Cronista, entre otros -precisó Dessein- lleva más de ocho meses y constituye el golpe económico más duro para los medios independientes de todos los recibidos en las últimas décadas”.

En el caso de Ecuador, por ejemplo, Juan Carlos Solines, expresidente del Consejo Nacional de Telecomunicaciones de este país, aseguró que la nueva ley de telecomunicaciones de este país es “una intromisión directa del Gobierno en los contenidos periodísticos, ya que el gobierno decide quién puede ejercer la profesión y quién puede o no ser propietario de los medios”.

 

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