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hace 29 mins

El plan de Grecia

El primer ministro Alexis Tsipras negocia una extensión de la ayuda europea al país heleno hasta finales de junio.

AFP Alexis Tsipras.
Este lunes, Grecia entregó a Bruselas un paquete con la lista de reformas que pretende hacer el gobierno de Atenas. Debía entregar estas iniciativas como condición para llegar a un acuerdo que preveía la extensión hasta finales de junio de la ayuda europea al país heleno. La posición de Bruselas sobre la iniciativa debe conocerse próximamente. El objetivo de la negociación es evitar una vuelta a la casilla de inicio y a una eventual salida de Grecia del euro, con motivo de la crisis económica que atraviesa el país, caracterizada especialmente por su enorme déficit fiscal y deuda pública.
 
Aunque la lista de reformas permanece confidencial, se sabe que el ejecutivo griego espera ratificar medidas “menos dolorosas” para la población que las previstas en el programa de ayuda inicial, que se puso en marcha desde 2010, fue renovado en 2012 y termina este sábado. Bajo la nueva bandera política de izquierda, el primer ministro Alexis Tsipras y su partido Syriza han dicho que la austeridad sólo sirvió para acrecentar la recesión y no para salir de la crisis, y que ha llegado el fin de la "humillación" y del "círculo vicioso" de recortes exigidos por los acreedores de Grecia a cambio de los dos rescates al país por valor de 240.000 millones de euros. 
 
Según esta postura, para los griegos es imposible pagar la deuda y, teniendo esto en cuenta, seguir endeudándose con Europa no es muy buena idea. Pero las promesas políticas enfrentan un panorama económico bastante complicado. Como ha dicho en días anteriores el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, el programa de reformas griego que tiene que "ser ambicioso, pero también financieramente realista" y tener en cuenta los compromisos asumidos por el país, no sólo por el actual Gobierno.
 
El gobierno griego, si es que quiere permanecer en la eurozona, tiene que ceder ante la dura negociación con países como Alemania. Por eso, mientras defiende el fin de la austeridad, Atenas ha prometido no tomar medidas unilaterales que comprometan sus objetivos fiscales y ha debido abandonar sus planes de obtener unos 11.000 millones de euros adicionales de los fondos de apoyo del Banco Central Europeo (BCE). 
 
La diferencia entre las promesas y la situación real de la economía ponen al nuevo gobierno en una encrucijada, de la que podría salir con un electorado bastante enojado. Entre las primeras propuestas griegas, habría un plan de combate del fraude fiscal, mayores impuestos para los más ricos y mano dura con el contrabando de carburante y tabaco, propuestas que le permitirían ingresar unos 7.300 millones de euros, según el diario alemán Bild. 
 
Tsipras insistió durante el fin de semana en que su gobierno ha logrado un "importante éxito en la negociación" al "terminar con la austeridad", pero en el ejecutivo empiezan a surgir grietas. El miembro más respetado de Syriza, el héroe de la resistencia antinazi Manolis Glezos, ha criticado duramente las concesiones a la zona euro: "Me gustaría disculparme con el pueblo griego por haber participado de esa ilusión", afirmó. 
 
El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, abogó por un programa "realista", asegurando que es "lógico" que haya medidas en la filosofía de Syriza, pero teniendo en cuenta "el equilibrio presupuestario". "Los fundamentos siguen siendo los mismos: asistencia a cambio de reformas", advirtió el lunes el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, al diario Bild. "Ahora, le toca a Atenas decidir". 
 
La puesta en marcha de las reformas será evaluada en abril y la zona euro en teoría no desembolsará el dinero restante en el programa de ayuda (7.200 millones de euros, de los cuales 3.600 provienen de la UE). La Comisión Europea, que forma junto al FMI y el BCE la llamada "troika", y bajo cuya tutela se encuentra Grecia desde 2010, deberá dar su aprobación. 
 
Una vez que la Comisión se pronuncie sobre la lista definitiva, y asumiendo que dé luz verde a las propuestas del gobierno heleno, la extensión se produciría, siempre y cuando sea aprobada también en los parlamentos de varios países europeos. Los socios de Atenas esperan una lista "coherente y plausible", indicó el lunes el portavoz del ministro de Finanzas alemán Wolfgang Schäuble, Martin Jäger. Si es así, "no hay razón" para que la extensión de la ayuda no sea validada esta semana en el Bundestag, la cámara baja del parlamento germano. Alemania es uno de los países que deben ratificar antes del sábado la prolongación del programa de rescate, pero en las filas de los conservadores ya hay quejas por el plazo extremadamente corto que tendrán para estudiar el dossier griego.
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