El rey de España, en busca de un candidato para el Gobierno

En una situación inédita en la política española, el actual presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, parece fracasar en su búsqueda de apoyos. El dirigente del PSOE, Pedro Sánchez, se proyecta como candidato.

 El rey de España, Felipe VI, comenzó este miércoles una nueva ronda de contactos con los partidos españoles para encontrar un candidato a la presidencia de Gobierno. Una semana atrás, el actual presidente, Mariano Rajoy, declinó por ahora la candidatura que le propuso el rey tras darse cuenta de que no tenía los apoyos necesarios para la investidura (el Congreso elige al cabeza de Gobierno). De modo que, en una estrategia inédita, Felipe VI ha tenido que acudir a todos los partidos: desde Ciudadano hasta el PP (que preside Rajoy). En este caso, el rey juega como una suerte de intermediario en busca de apoyos: como Rajoy hasta el momento no los ha obtenido, es probable que ahora acuda al PSOE, el segundo partido con más votos durante las legislativas, para por fin salir de este embrollo histórico.

Sin embargo, las apuestas podrían tomar otro giro en los próximos días. Para ser jefe de Gobierno, el candidato que se presente debe obtener la mayoría absoluta en la primera votación (176 votos) y Rajoy tenía 123: sólo los de su partido. Dado que las recientes elecciones legislativas, donde los partidos Podemos y Ciudadanos quitaron numerosos escaños a los tradicionales PP y PSOE (los socialistas), fueron tan reñidas, Rajoy intentó abrirse camino entre los socialistas, que lo siguen en mayoría, pero fue inútil. De modo que, con una casi derrota a cuestas, prefirió continuar las conversaciones con el PSOE y ampliar su pacto: esta semana, les prometió que el reparto político incluiría ayuntamientos y comunidades. Sin embargo, la cabeza del PSOE, Pedro Sánchez, dio un “no rotundo” a la propuesta de Rajoy.

Sánchez, en cambio, tiene más cercanía con Podemos, el tercer partido en la fila. Con 69 escaños y liderado por Pablo Iglesias, una de las posibilidades es que ambos partidos se unan para apoyar la elección de Sánchez a cambio de un puesto dentro del Ejecutivo. Incluso, la cabeza de Podemos podría terminar como vicepresidente del Ejecutivo. Aquello posicionaría de manera efectiva a Podemos, un partido que se declara de izquierda y que registró menudo apoyo popular durante las legislativas. Sánchez dijo que la opción de reunirse con Rajoy está abierta, pero su comunicación parece desmejorar con el paso del tiempo. Uno de los factores que complica dicha unión, asegura la agencia EFE, son los casos de corrupción en los que se han visto involucrados funcionarios del PP y que ahora parecen minar su imagen: uno de los más famosos es el del extesorero del partido, Luis Bárcenas, quien se encuentra en la cárcel por malversación de fondos.

Otro actor juega en la ecuación: el partido Ciudadanos, cuarto en la lista del Congreso con 40 escaños. En el caso hipotético de que Rajoy haga un trato con ellos —es el partido más cercano a su ideología, aunque todavía tiene reparos sobre la “pérdida de control” en el PP—, sumaría 163 votos: aún le faltaría el apoyo de otro partido. Y Rajoy no parece proclive a aceptar una derrota ni tampoco a ceder en un poder que se han repartido durante tres décadas entre su partido y PSOE.

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