El ridículo argumento de BuzzFeed para publicar los documentos que señalan supuestos vínculos de Trump con Rusia

El portal publicó, sin ningún filtro, 35 páginas de un documento en el que se hacen acusaciones mayores contra el presidente electo. Y dijo que los lectores eran los encargados de saber si era verdad o no.

El presidente electo, Donald Trump, junto a su fórmula vicepresidencial, Mike Pence, durante la rueda de prensa que dio este miércoles tras la aparición de los documentos en BuzzFeed.AFP

Con la publicación de una serie de documentos que señalaban aparentes vínculos entre el presidente electo, Donald Trump, y el gobierno de Rusia, el portal BuzzFeed acaba de dar una clase de periodismo. Y no del mejor periodismo.

Son 35 páginas de memorandos, redactados por un supuesto agente de inteligencia británico que trabajó con la CIA, en los que se acusa a Trump de recibir patrocinio de Rusia y de ser, en breve, un títere de la presidencia de Vladimir Putin. En ellos se cuenta también que Trump contrató a un grupo de prostitutas para que "ensuciaran" sobre la cama de la suite presidencial del hotel Ritz Carlton en Moscú, donde Barack Obama y su esposa se habían hospedado durante un viaje oficial.

Las acusaciones —políticas y gráficas— son mayores, dado que en las últimas semanas los organismos de seguridad de Estados Unidos han insistido en que piratas informáticos ordenados por Rusia alteraron los resultados de las elecciones de noviembre. Entre mayor es la acusación, mayor es la carga de la prueba para quien acusa. En este caso, no: BuzzFeed aceptó, en la nota que acompaña los documentos, que el reporte “incluye alegatos específicos, no verificados y potencialmente inverificables” sobre las ligazones entre Trump y Rusia. Los reporteros del sitio investigaron, tanto en Europa como en Estados Unidos, la veracidad de las acusaciones y no pudieron negarlas ni afirmarlas. Más adelante, los periodistas a cargo del artículo —Ken Bensinger, Miriam Elder y Mark Schoofs— escriben: “No sólo no está confirmado: (el reporte) incluye claros errores”.

¿Por qué, entonces, publicaron los documentos? Esta fue su respuesta, incluida en la nota: “BuzzFeed News publica el documento completo para que los estadounidenses puedan juzgar por sí mismos sobre los alegatos que han circulado sobre el presidente electo en los más altos niveles del gobierno nacional”.

¿Cómo van a juzgar por sí mismos si su juicio está basado en rumores? Que los ciudadanos juzguen por sí mismos es justamente el lema del periodismo. BuzzFeed erró, sin embargo, en el modo: los ciudadanos sólo pueden juzgar si tienen la información correcta. No son ellos los encargados de verificar los datos que aparecen en los medios; ése es el trabajo de los periodistas. Su responsabilidad es entregar información veraz, no trocarse en una red social plena de rumores de pasillo. La cadena de televisión CNN también hizo eco de las acusaciones. En cambio, el diario inglés The Guardian, que también recibió dichos documentos hace algunas semanas, "declinó su publicación porque no había modo de verificarlos de manera independiente", según declaró en un artículo.

Al presentar los documentos sin ningún filtro, BuzzFeed reafirmó que la verificación carece de interés público —igual hubieran podido quedarse en sus oficinas sin hacer el esfuerzo de verificar— y legó la responsabilidad de conocer la verdad a sus lectores, que no tienen —y aún faltaría mucho tiempo para que tengan— una oficina de seguridad nacional y un equipo de inteligencia a la mano que les permita saber si los alegatos son ciertos o no. "Es extraño que un historia apeste desde todos los ángulos: la fuente, el contenido, la consecuencia, el mensajero, el objetivo", escribió Wolfgang Blau, jefe digital de Condé Nast International, la casa editorial que tiene a cargo revistas como The New Yorker Vogue.

En una carta a sus colegas, publicada en su cuenta de Twitter, el editor de BuzzFeed, Ben Smith, quiso explicar las razones por las que publicaron los documentos. Allí reafirmó el argumento de que el público debía juzgar por sí mismo y agregó: “Como lo anotamos, hay serias razones para dudar de los alegatos. Hemos perseguido declaraciones específicas sobre este documento por semanas y continuaremos en ello”. ¿Por qué publica un trabajo a medio hacer, sin el pulimento de un trabajo de investigación de respeto? Ken Bensinger, uno de los periodistas encargados de la investigación, fue contactado hoy por El Espectador. Aún no ha respondido.

BuzzFeed recurre a un argumento esencial para el periodismo: si los ciudadanos reciben la información correcta, sus decisiones serán informadas. Tendrán algo que decir. Tendrán argumentos. El periodismo, en su modo ideal, es el heredero de la Ilustración, del respeto a la lógica y la demostración. El rumor es el hijo pertinaz de la ignorancia. En un plano espiritual, equivale a la superstición. El portal, sin embargo, deformó dicha tarea para justificar una carencia evidente de pruebas. “Nuestro objetivo —escribió Smith— es ser transparentes con nuestro periodismo y compartir lo que tenemos con nuestros lectores”. En esa frase, Smith deshizo el principio de filtrar la información: ser transparente es, al contrario, reconocer el momento en que una información debe ser publicada y los medios, pruebas y testimonios que la sustentan. No es necesario que expandan rumores sobre un presidente que ya tiene bastantes razones para ser reprochado. El rumor lo favorece.