El secuestro aumentó 896% en Irak entre 2013 y 2014

El secuestro de tres estadounidenses en Bagdad, que son buscados casa por casa en la capital iraquí, es un recordatorio de la intensa amenaza que representan las pequeñas y grandes bandas armadas que azotan a ese país.

De acuerdo con un reporte de junio de 2015, refrendado por el Departamento de Estado de EE.UU., entre 2013 y 2014 (las cifras más recientes) el secuestro en Irak aumento 896%: de 267 secuestrados en 2013 (entre nacionales extranjeros) pasó a 2658 en 2014. El aumento podría deberse, sobre todo, a la influencia del Estado Islámico en el norte del país y a la multiplicación de pequeñas bandas que se lucran con el secuestro.

Desde 2003, el secuestro se han convertido en el arma que utilizan estas bandas para ahuyentar a los extranjeros y también para influenciar la política exterior sobre su país. En la actualidad, de acuerdo con la firma Control Risks, Irak es el cuarto país con mayor número de secuestros. Según el informe del Departamento de Estado, la mayoría de las víctimas son ciudadanos nacionales, la policía y miembros de instituciones gubernamentales. Sin embargo, el secuestro de extranjeros es también parte del ciclo: desde 2003, ciudadanos estadounidenses e ingleses, en su mayoría, han sido las víctimas. Las fuerzas de seguridad de EE.UU. aseguran que el paradero de “numerosos” nacionales en Irak es desconocido. Entre ellos están los contratistas Kirk von Ackermann, Timothy Edward Bell, el ingeniero Aban Elias y el empresario Radim Sadeq Mohammed Sadeq. Desde 2003, 11 estadounidenses han muerto luego de ser secuestrados: el electricista Ronald Alan Schulz fue asesinado por el ejército Islámico (fundado tras la entrada de EE.UU en Irak) luego de que el gobierno de George Bush se negara a liberar a todos los iraquíes encarcelados en EE.UU. Con el objeto de monitorear la suerte de sus ciudadanos, en 2004 fue fundado el Hostage Working Group.

En 2015, hubo numerosos casos: 27 cazadores cataríes quedaron en manos de hombres armados; 18 trabajadores turcos cayeron en las redes de militantes chiítas (en lo que se calificó como una retaliación por los bombardeos de Turquía contra el Estado Islámico) y fueron liberados un mes después. El Middle East Monitor recordaba el año pasado que dicho incremento se debería a la intensa crisis económica en el país, que ha obligado a las milicias a buscar nuevos medios de financiación.

Según Control Risks, el 80% de estos secuestros son ejecutados por la delincuencia común; el resto pertenece a grupos organizados. Por esa razón, el gobierno británico advierte sobre “la alta amenaza” que representa para sus nacionales viajar a Irak. Los trabajadores ingleses de la provincia de Basra (donde hay numerosos yacimiento de petróleo) son especialmente advertidos.

 

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