El temible ejército del EIIL

Sigue la investigación de una presunta masacre cometida por militantes del Estado Islámico de Irak y el Levante, en la cual habrían muerto centenares de miembros de las fuerzas oficiales iraquíes.

Imagen tomada de un video publicado en internet por militantes del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL). / AFP

La tragedia que vive Irak hoy no se puede desligar de la invasión a ese país en 2003 por parte de una coalición liderada por EE.UU., en el marco de la famosa “guerra contra el terrorismo”. Fue una ocupación que, con el pretexto de llevar democracia y libertad (valores inexistentes actualmente en el país árabe), desmanteló el Estado, debilitó instituciones políticas y militares, disolvió el aparato de seguridad e impulsó políticas que profundizaron la división entre dos sectas del islam históricamente enfrentadas: la tensión entre chiitas y suníes una vez más aparece como un factor de desestabilización regional.

En las últimas semanas el mundo volvió a mirar a Irak, más de una década después de iniciada la cruzada antiterrorista de las potencias occidentales. Desde que empezó la retirada de las tropas de EE.UU. en 2011, los atentados mortales con carros bombas en varias ciudades iraquíes se volvieron tan cotidianos que los medios casi ni los registraban como noticia. Ahora se ve al ejército de yihadistas suníes llamado el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL, o ISIL en sus siglas en inglés) avanzando en la toma de varias ciudades, en una ofensiva que ha generado más de medio millón de desplazados, ha amenazado lugares santos e instalaciones petroleras y ha desatado el temor de que los extremistas lleguen a controlar Bagdad.

El EIIL se abre campo en medio del caos y la debilidad institucional en que quedó Irak tras la invasión estadounidense. Esta organización surgió precisamente como un movimiento de resistencia a la ocupación en 2003, estrechamente vinculado en principio a Al Qaeda. Originalmente fue una extensión de este grupo en Irak. En 2006 empezó a llamarse Estado Islámico de Irak y en 2013, cuando empezó a operar en Siria, cambió su nombre a Estado Islámico de Irak y el Levante.

Según Joseph Trevithick, analista de Global Security, entre los objetivos principales de la organización está establecer un estado suní conservador en la región de Levante. “Esto es relativamente típico de los grupos militantes suníes fundamentalistas wahabíes. Abu Bakr al Baghdadi, el comandante del EIIL, ha hecho amenazas fuera de la región y su grupo también podría defender el concepto de ‘califato mundial’, que es también un estado final deseado comúnmente por grupos suníes extremistas”.

Al Baghdadi es un misterioso comandante que se cuida de aparecer en público y de dar cualquier pista sobre su paradero. A pesar de las pocas certezas que se tienen sobre él, algunos medios lo califican como el hombre más peligroso del mundo, por encima de lo que representaba Osama Bin Laden o el actual líder de Al Qaeda, Ayman Al Zawahiri.

Para Trevithick, el EIIL es hoy más fuerte que Al Qaeda en la Península Arábiga y Al Qaeda en Irak. “Varios informes indican que esta organización ha desafiado abiertamente los intentos de Al Qaeda en Asia central para conseguir apoyo. Falta ver si el EIIL representa una amenaza para países fuera del suroccidente asiático. Al Qaeda como organización global tiene demasiados problemas para conducir ataques terroristas a gran escala. Esa es en parte la razón por la cual surgieron franquicias como EIIL”.

La presencia del EIIL en Siria es bastante fuerte. Se especula que tiene alrededor de 8.000 miembros que controlan las provincias de Deir ez-Zor y Raka, que hacen atentados contra instalaciones petroleras cerca de Hassetché y que tienen presencia en las regiones de Latakia, Alepo, Idlib, Hama e incluso Damasco. Allí, el EIIL estuvo aliado en un comienzo con la sucursal de Al Qaeda, el frente Al Nusra, aunque hoy luchan entre sí.

La brutalidad de los métodos del EIIL fue un motivo para que la misma Al Qaeda decidiera desmarcarse de ese grupo. Su abanico de atrocidades va desde los frecuentes atentados con carros bombas hasta las decapitaciones públicas. Las crueles imágenes de una supuesta masacre perpetrada el fin de semana por sus militantes son una muestra más. Los militantes se jactaban de haber matado a 1.700 miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes. Si las imágenes resultan verdaderas, esta sería la mayor matanza cometida en los últimos años en Siria e Irak, dos países que están en el podio de los más violentos en Oriente Medio.

 

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@DaielSalgar1

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