El último cara a cara

Barack Obama y Mitt Romney continúan en una carrera cerrada que hoy tendrá a la política exterior como eje. El programa nuclear iraní y la relación con China, algunos de los temas

Trabajadores ultiman los detalles en el Centro de Artes de la Universidad de Lynn, donde esta noche será el debate.  /AFP
Trabajadores ultiman los detalles en el Centro de Artes de la Universidad de Lynn, donde esta noche será el debate. /AFP

Por tercera vez en la campaña, los candidatos a la presidencia de Estados Unidos se verán frente a frente y debatirán sus planes de gobierno para los próximos cuatro años. El encuentro de hoy, en la Universidad de Lynn, en Boca Ratón (Florida), será el último antes del 6 de noviembre, día en que los ciudadanos saldrán a elegir a quien consideren la mejor opción. En esta oportunidad, las preguntas girarán en torno a un tema particular: la política exterior.

La posición en la que llegan los candidatos a la Florida, un estado fundamental en el voto latino, es desafiante para cada uno y hasta ahora más bien equilibrada en las encuestas, con una leve ventaja para Barack Obama. El republicano Mitt Romney viene de perder el debate de la semana anterior en Hampstead (Nueva York) y el actual presidente tendrá que mantener la posición victoriosa que obtuvo allí, tras haber sido derrotado en el primero, que tuvo lugar en Denver el 3 de octubre.

Así que desde la tribuna podría decirse que el marcador está 1-1, y que la conclusión de hoy podría ser determinante para ese 5% de los votantes que aún no decide si entregarle la continuidad al presidente demócrata o cambiar al mando republicano. Carolina Dudek, profesora de ciencias políticas de la Universidad Hofstra, considera que gracias al tema de hoy, la política exterior, la balanza se inclinaría hacia Obama, pues allí ha mostrado fortalezas durante su campaña y goza de una buena experiencia para defenderse de los ataques de Romney y contraatacar en el momento indicado.

De hecho, en el pasado debate de Hampstead, los datos arrojados por las votaciones de los televidentes indicaron que las posturas de Obama en materia de política exterior fueron más contundentes, mientras que Romney se destacó y lució más sólido en materia económica y planes de empleo. No obstante, ambos candidatos han tenido varios días para afinar sus posiciones para hoy, cuando aparecerán temas como el programa nuclear de Irán, las relaciones bilaterales con China, las guerras de Irak y Afganistán, la cooperación con Israel y sus políticas migratorias. De acuerdo con un estudio del instituto Foreign Policy Initiative, el 92% de la población estadounidense, sin importar su filiación política, considera que su país debe jugar un papel importante en el escenario internacional y el 85% cree que Estados Unidos debe ser un promotor del bien para el resto del mundo.

La Universidad de Lynn, cuyas calles adyacentes están cerradas desde hace dos días como medida de seguridad, será el escenario para el último duelo presidencial, que tendrá al reconocido periodista estadounidense Bob Schieffer como moderador. La dinámica de acusaciones mutuas entre candidatos seguramente prevalecerá, incluso con mayor agresividad, vaticinan los analistas. Mitt Romney viene molesto por las últimas intervenciones de Obama, a quien acusó de usar “el juego de las palabras bobas” en su campaña. Esto como respuesta al presidente, quien en la semana ironizó con la existencia de una nueva enfermedad, la “romnesia”, un mal que afecta a una persona que “cambia mucho y se contradice” y que “se olvida de cuáles son sus propias posiciones... y espera que los votantes también”.