El vicepresidente de Estados Unidos encabezará protesta contra el aborto

Tras la reactivación del decreto que prohíbe la financiación oficial de oenegés que promuevan el aborto, la participación de Pence en esta marcha envía un mensaje claro sobre su enfoque. El vicepresidente ha sido siempre partidario de controlar los derechos reproductivos de las mujeres.

El vicepresidente Pence (centro), junto con el presidente Trump y el secretario de Seguridad Nacional John Kelly.
El vicepresidente Pence (centro), junto con el presidente Trump y el secretario de Seguridad Nacional John Kelly.AFP

Los antiabortistas andan felices con la llegada de Donald Trump a la Presidencia de los Estados Unidos. Primero fue la reactivación del decreto que prohíbe la financiación, con fondos federales, de ONG internacionales que promuevan el aborto seguro. Una iniciativa que comenzó en los 80 y que ha sido apoyada por otros presidentes republicanos, como Ronald Reagan y George W. Bush. (Lea: Trump firma orden que impide a EE.UU. financiar ONG que apoyen el aborto)

Y ahora la Casa Blanca anuncia que el vicepresidente Mike Pence estará en la Marcha por la Vida, la mayor movilización contra el aborto en Estados Unidos y cuyo origen se remonta a 1974, cuando miles de estadounidenses salieron a protestar contra el fallo en el que la Corte Suprema legalizó el aborto, conocido como Roe contra Wade.

Aunque ha habido presidentes que han apoyado la marcha, es la primera vez que un funcionario de tan alto rango participa como orador. Otro de los asistentes a esta Marcha por la Vida va a ser la exdirectora de campaña y ahora asesora de Trump, Kellyanne Conway, quien es una reconocida opositora al aborto. Por ahora, no se ha confirmado si el presidente Trump va a enviar algún mensaje de apoyo a la manifestación.

Sin embargo, la presencia de Pence y Conway ya es una muestra clara de lo que piensa el gobierno de Donald Trump respecto al tema. Lo dijo recientemente el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer: “El presidente ha sido muy claro en que es un presidente pro vida”.

Pero hay un ingrediente adicional que hace que la presencia de estos dos altos funcionarios en la Marcha por la Vida tenga una importancia mayor: la protesta se produce a menos de una semana de que se conozca el candidato de Trump para nuevo juez de la Corte Suprema de Justicia, en reemplazo de Antonin Scalia, fallecido el 13 de febrero de 2016.

Hasta ahora hay una lista de cerca de 20 candidatos, pero se espera que el 2 de febrero Trump dé a conocer el suyo. Hay cuatro opcionados: William Pryor, Neil Gorsuch, Diane Sykes y Thomas Hardiman, quien es cercano a la hermana de Trump, Maryanne Trump Barry. Lo que es seguro es que, sea quien sea, va a ser un opositor a la interrupción voluntaria del embarazo. Y con la llegada de un antiabortista a la Corte Suprema, el futuro del aborto en ese país quedaría en veremos.

Trump se ha mostrado a favor de tumbar la Roe contra Wade y que cada Estado decida si avala o no la interrupción voluntaria del embarazo. Sus posiciones sobre el aborto han causado preocupación en el interior de los Estados Unidos y alrededor del mundo. Y ni qué decir de las de su vicepresidente, el flamante orador antiabortista.

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