El mundo marchó para rechazar ataque a Charlie Hebdo

Aunque las principales marchas tuvieron lugar en Europa, también hubo actos contra el terrorismo y a favor de la libertad de expresión en países de Oriente Medio como Israel o el Líbano y de América, como Venezuela, Argentina y Canadá.

Decenas de miles de personas se concentraron hoy en ciudades de todo el mundo para alzar su voz contra el terrorismo, en paralelo a la multitudinaria manifestación que recorrió el centro de París tras los atentados de esta semana.

Aunque las principales marchas tuvieron lugar en Europa, también hubo actos contra el terrorismo y a favor de la libertad de expresión en países de Oriente Medio como Israel o el Líbano y de América, como Venezuela, Argentina y Canadá.

En Europa una de las manifestaciones con más participación fue la de Berlín, donde unas 18.000 personas, según cifras policiales, se concentraron ante la embajada de Francia, junto a la Puerta de Brandeburgo, para expresar su solidaridad con las víctimas y en contra del terrorismo y la islamofobia.

Los asistentes portaron carteles con la frase "Je suis Charlie", símbolo del rechazo contra los ataques a la libertad de prensa tras el atentado al semanario satírico "Charlie Hebdo", y depositaron ante la legación mensajes de solidaridad, ramos de flores y velas encendidas en memoria de las 17 víctimas de esos actos terroristas.

En Londres, centenares de personas se congregaron en la plaza de Trafalgar -entre ellos el viceprimer ministro británico, Nick Clegg- cuyas fuentes se tiñeron con los colores de la bandera francesa y donde se depositaron flores y bolígrafos en memoria de las víctimas.

Como gesto de solidaridad, varios monumentos y lugares emblemáticos de la ciudad proyectaron al oscurecer la bandera tricolor de Francia.

También en Bruselas unas 20.000 personas, según la policía, marcharon por el centro de la ciudad tras una pancarta con el lema "Juntos contra el odio", en francés y flamenco.

En alusión al ataque del miércoles contra "Charlie Hebdo", donde murieron doce personas, los asistentes alzaron lápices y exhibieron carteles con frases como "Yo soy Charlie" y "Libertad de expresión".

La Comisión Europea estuvo representada en esta marcha ciudadana por varios de sus comisarios, al igual que en las grandes manifestaciones de Francia, donde más de 3,7 millones de personas expresaron su repulsa.

También unas 12.000 personas se concentraron en Viena, convocadas por el Gobierno y las comunidades religiosas, en repulsa a los ataques de París bajo el lema "Juntos contra el terrorismo".

El canciller del país, Werner Faymann; el presidente Heinz Fischer, y representantes de todas las comunidades religiosas asistieron a una concentración repleta de carteles con el lema "Je suis Charlie" y mensajes como "Por la paz y la tolerancia" y en la que el coro de la Ópera Estatal de Viena interpretó varias piezas y se leyeron pasajes literarios de inspiración pacifista y europeísta.

En Italia, después de que las concentraciones de los últimos días tuvieran lugar en Roma y Milán, hoy le tocó el turno a Brescia, donde unas mil personas mostraron su rechazo al terrorismo y su solidaridad con el pueblo francés, por lo que se instaló un libro de grandes dimensiones para escribir mensajes de apoyo.

En varias ciudades de España, colectivos de ciudadanos musulmanes, franceses, judíos y españoles recordaron a las víctimas de los atentados de París y mostraron su repulsa al terrorismo.

En Madrid, cientos de personas, entre ellas muchos musulmanes, se concentraron en la emblemática Puerta del Sol y en la plaza de Atocha, en esta última frente al monumento a las víctimas de los atentados de marzo de 2004, en los que 191 personas murieron en ataques simultáneos a cuatro trenes de cercanías perpetrados por yihadistas.

También en Estocolmo hubo una manifestación convocada por Reporteros Sin Fronteras y la organización de Dibujantes Suecos, en homenaje a las víctimas de los ataques, entre ellos sus colegas de "Charlie Hebdo".

En Oriente Medio, en Jerusalén, donde está previsto que sean enterradas las cuatro víctimas judías del asalto al supermercado kosher en París, tuvo lugar un acto de solidaridad encabezado por el alcalde de la ciudad, Nir Barkat, en la que los participantes portaban carteles con el eslogan de "Israel es Charlie".

En Beirut, cientos de personas se congregaron en repulsa a esos atentados y en defensa de la libertad de expresión, levantando lápices hacia el cielo en recuerdo a los caricaturistas de "Charlie Hebdo" y con proclamas como "Soy Charlie", "Sí a la libertad", "islam contra terrorismo" y "No tenemos miedo".

Las muestras de apoyo cruzaron el Atlántico y, en América, Buenos Aires condenó los ataques a las puertas de la embajada francesa, un día antes de que tenga lugar en el Museo del Humor un homenaje a las víctimas de "Charlie Hebdo" en el que participarán, entre otros, dibujantes argentinos como Quino, Sendra y Hermenegildo Sábat.

En Caracas, unos 200 venezolanos y franceses residentes en el país se concentraron ante la legación con carteles con los lemas, en francés y español, "La libertad de expresión es invencible" y "Yo soy Charlie".

En ciudades de Canadá, como Montreal, Ottawa, Toronto, Vancouver y Québec miles de personas homenajearon a las víctimas y repudiaron los ataques

Unos 3,5 millones de personas en París

Una marea humana de cientos de miles de personas y unos cincuenta mandatarios del mundo marcharon el domingo en una inmensa manifestación de homenaje a las víctimas de los atentados que dejaron 17 muertos esta semana en Francia.

El palestino Mahmud Abas y el israelí Benjamin Netanyahu acompañaban al presidente francés François Hollande, así como los dirigentes de numerosos países europeos, incluyendo la alemana Angela Merkel, el británico David Cameron y el español Mariano Rajoy.

Con expresión grave, todos ellos marcharon en fila cerrada y tomados del brazo. La manifestación estaba encabezada por familiares y allegados de las 17 víctimas que murieron en los ataques.

Una media hora después, los dirigentes políticos extranjeros y las numerosas personalidades políticas francesas que participaban en la marcha mantuvieron un minuto de silencio en homenaje a las víctimas.

El presidente Hollande abrazó después uno por uno a los dirigentes extranjeros. Estos se retiraron pero Hollande siguió entre los manifestantes, y saludó a los familiares de las víctimas.

"París es hoy la capital del mundo. Todo el país se elevará hacia lo mejor que tiene", había declarado poco antes Hollande ante su gobierno.

Esta manifestación "debe demostrar el poderío y la dignidad del pueblo francés, que va a gritar su amor por la libertad y la tolerancia", dijo Hollande.

Paralelamente, unas 10.000 personas se reunieron en la pequeña localidad francesa de Dammartin-en-Goele, donde los hermanos Said y Chérif Kouachi, autores del ataque contra Charlie Hebdo, murieron en un enfrentamiento con las fuerzas del orden.

El domingo se realizaron también manifestaciones en diversas ciudades francesas, en las que participaron más de 600.000 personas.

Otras marchas organizadas el sábado en numerosas ciudades del país habían reunido a unas 700.000 personas.

En París, la plaza de la República, inmensa explanada en la que caben decenas de miles de personas, estaba ya abarrotada dos horas antes de empezar la manifestación, constató la AFP.

Los manifestantes enarbolaban pancartas con consignas de resistencia, como "Empuñen sus bolígrafos", "Libertad, igualdad, dibujad, escribid" y la ya célebre frase "Yo soy Charlie".

La multitud se congregaba también en las calles adyacentes y la plaza de la Bastilla, por la que está previsto que pase la manifestación. 

Bajo un sol radiante en pleno invierno, los manifestante cantaban "La Marsellesa", el himno nacional francés, y gritaban "¡Charlie, libertad!" y "¡Viva Francia!.

Cameron, Merkel y Netanyahu, entre otros dirigentes, se reunieron con Hollande en el palacio presidencial del Elíseo antes de acudir a la manifestación.

Un riguroso dispositivo de seguridad fue organizado, con 5.500 policías y militares desplegados en la capital y sus alrededores.

El secretario de Estado norteamericano John Kerry expresó su solidaridad con Francia en un mensaje desde la India y dijo que "ningún acto terrorista detendrá la marcha de la libertad".

Los hermanos Said y Cherif Kouachi, autores de la matanza del miércoles en la revista satírica Charlie Hebdo en la que fallecieron 12 personas, murieron el viernes en un asalto de las fuerzas de seguridad en la localidad de Dammartin-en-Goele, al noreste de París.

Casi al mismo tiempo, Amedy Coulibaly, responsable del asesinato de una policía el jueves en París, murió en otro asalto de las fuerzas del orden en París, en una tienda de alimentación kósher donde había tomado rehenes y matado a cuatro personas de confesión judía.

En un video difundido este domingo, un hombre que se parece a Coulibaly reivindicó el ataque del jueves y dijo pertenecer a la organización extremista Estado Islámico (EI).  

En Alemania, dos hombres lanzaron este domingo un artefacto incendiario contra el Hamburger Morgenpost, un periódico de Hamburgo, que había publicado viñetas de Charlie Hebdo. No hubo víctimas y el incendio fue controlado rápidamente.

 

Hollande visitará la Gran Sinagoga de París

Tras la manifestación, Hollande visitará el domingo la Gran Sinagoga de París que por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial permaneció cerrada el sábado por temor a los atentados.

El presidente del Consejo representativo de las instituciones judías de Francia (Crif), Roger Cukierman, dijo tras ser recibido por Hollande en el palacio del Elíseo que el mandatario le había prometido que las escuelas judías y las sinagogas de Francia serán protegidas "si es necesario" por el ejército.

Los atentados de París conmocionaron a los franceses y al mundo y el eslogan "Yo soy Charlie" recorrió rápidamente el planeta.

Los investigadores siguen el rastro de la compañera de Coulibaly, Hayat Boumeddiene, que salió de Francia a principios de enero antes de los atentados y se encontraría actualmente en Siria.

Coulibaly, cuyos padres eran de origen malí, justificó su acción ante sus rehenes por la intervención militar francesa en Malí y los bombardeos occidentales en Siria.

La madre y las hermanas de Coulibaly condenaron los atentados y presentaron "su más sentido pésame" a las familias de las víctimas.

También la esposa de Cherif Kouachi "condenó los actos de su esposo", según su abogado.