Embarazos y falta de educación condenan a la pobreza a niñas en Honduras

En 2012 se registraron unos 50.000 embarazos de adolescentes y tiene una tasa de 108 nacimientos por cada 1.000 mujeres.

Los embarazos, la violencia doméstica, sexual y la falta de acceso a la educación son factores que condenan a la pobreza y, en consecuencia, afectan el desarrollo social de miles de niñas en Honduras, según defensores de los derechos humanos, que abogan por una mayor atención del Gobierno.

"Honduras es un país con machismo y cultura patriarcal bastante fuertes, y donde las niñas tienen menos oportunidades para acceder a la educación. Son estigmatizadas y abusadas", dijo a Efe José Ruela, director de la organización humanitaria Casa Alianza, con motivo de celebrarse esta semana el Día Internacional de la Niña.

Los embarazos precoces, que van en aumento en Honduras, donde 24 de cada 100 niñas quedan embarazadas, demuestran una situación de "abuso y de violencia sexual", muchas de ellas por sus familiares, que "condena a la pobreza" y afecta el futuro de las menores, agregó.

Según un informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas divulgado en noviembre pasado en Tegucigalpa, Honduras es el segundo país con más embarazos de adolescentes de América Latina, donde prácticamente un tercio de los partos corresponde a menores de 19 años.

Honduras registró en 2012 unos 50.000 embarazos de adolescentes y tiene una tasa de 108 nacimientos por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 19 años, mientras que la tasa de mortalidad materna es de 100 por cada 100.000 nacidos vivos, según cifras oficiales.

Por ello, las Naciones Unidas y Honduras presentaron el jueves en el occidente del país la campaña de comunicación "Porque me quiero me cuido", orientada a prevenir los embarazos en adolescentes, según dijo Efe una funcionaria de la ONU Mildred Tejada.

Agregó que oficialmente la campaña será presentada por el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, el 30 de octubre en la Casa Presidencial de Tegucigalpa.

Honduras cuenta con poco más de 1,3 millones de niñas, muchas de las cuales se ven lastradas en sus oportunidades de desarrollo sólo por ser mujeres, subrayó Ruela, quien lamentó que la violencia contra las menores es "muy extrema".

Miles de niñas hondureñas se encuentran rezagadas en el ámbito estudiantil solo por el hecho de ser jóvenes y mujeres, según el titular de Casa Alianza, una organización internacional no gubernamental que anualmente atiende a unos 20.000 menores en situación de desamparo en Honduras, México y Nicaragua.

Ruela precisó que en Honduras existen "muchas barreras que impiden" a las niñas acceder a la educación, entre ellas el embarazo temprano, el no ser inscritas en la escuela para que ayuden en el hogar, y la discriminación por género.

Además señaló que si no mejora la situación por la que atraviesan las infantes en Honduras "no saldrán de la pobreza", por lo que instó al Estado a "invertir" en la protección y bienestar de las niñas.

Otro de los factores que obra en contra del desarrollo pleno de las niñas es el trabajo doméstico, que según Wilmer Vásquez, coordinador de la Red de Instituciones por los Derechos de la Niñez (Coiproden), les quita tiempo para hacer las tareas y estudiar, por lo que se van rezagando y al final, se retiran de la escuela.

En declaraciones a Efe, Vásquez dijo que los padres son a menudo el mayor obstáculo a la hora de escolarizar a las niñas porque infravaloran las ventajas de la formación.

"Si el sistema limita a las familias y no le ofrece oportunidades para vivir con dignidad, las familias tienen que recurrir a toda fuerza laboral y ahí es donde aprovechan a las niñas para que puedan generar ingresos al hogar", explicó.

El activista de derechos humanos destacó que es "necesario" que el Estado hondureño "diseñe y ejecute políticas" que protejan a las niñas y eviten la deserción del sistema escolar.