Energía, el mercado regional estratégico

A la par de la Alianza del Pacífico, se discute la vía para consolidar un sistema interamericano de interconexión eléctrica desde México hasta Chile.

El canciller chileno, Alfredo Moreno, junto a su homóloga colombiana, María Ángela Holguín. / EFE

Reuniones a puerta cerrada, ajustes de último minuto en la agenda oficial, extensas discusiones técnicas y promesas de acción en conjunto, eso es lo que deja la octava cumbre de la Alianza del Pacífico, el grupo económico que conforman México, Perú, Chile y Colombia (y pronto Costa Rica), la cual culmina hoy en Cartagena. La visita de los cancilleres y ministros de Comercio a la ciudad amurallada ha dejado un amplio operativo de seguridad y un ritmo muy lento de anuncios sobre la forma que tomará una de las iniciativas que más llama el interés de los inversionistas internacionales (cuenta con 25 países observadores).

Sin embargo, las reuniones bilaterales alternas a la agenda han tenido un peso especial en el evento. En especial la protagonizada por María Ángela Holguín, canciller colombiana, y Alfredo Moreno Charme, su similar chileno, en donde se firmó un memorando de entendimiento para renovar el tratado de extradición entre ambos países y compartir embajadas.

Claro que uno de los puntos del acuerdo establece un objetivo estratégico: el trabajo conjunto para consolidar una red de interconexión eléctrica interamericana: “Va de Colombia hasta Chile, pasando por Perú, Ecuador y muy seguramente Bolivia, que también ha manifestado su interés. Estaríamos conectados, en el caso colombiano, con casi toda la región de América Latina”, explicó Holguín.

De desarrollarse, sería el primer paso para lograr el sueño largamente reprimido de una red de interconexión regional que permita a cada uno de los países contar con un suministro de energía seguro y confiable. Un proyecto que, a pesar de múltiples estudios y acuerdos, se ha estancado, principalmente, por problemas regulatorios, de pago y de voluntad política.

Hoy en día existe una red de interconexión en Centroamérica, proyectos concretos en la Comunidad Andina e iniciativas interrumpidas en el Cono Sur. Pero los obstáculos no nublan su potencial estratégico. “Sin duda alguna traería grandes beneficios a cada uno de los países partícipes y traería grandes ventajas para Colombia, que podría así desarrollar todo su potencial de generación”, comenta José Camilo Manzur, presidente de la Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (Asocodis).

Según cifras del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y de la Comisión de Integración Energética Regional (CIER), la región cuenta con una capacidad instalada de generación de 190 gigawatts (GW) soportados en un 63% en hidroeléctricas (120 GW). Se estima que, debido a la expansión de la región, el mercado crecerá a un ritmo de 5% anual y que el consumo de energía aumentaría en 40% entre 2010 y 2017 (pasaría de 94,3 a 132 GW promedio).

Esa coyuntura sería estratégica para un país como Colombia, que cuenta hoy en día con redes de transmisión a Venezuela, Ecuador y Perú, además de proyectos en estudio para interconectar a Panamá, que requerirían inversiones por más de US$400 millones. Las cifras regionales muestran que el país cuenta con una capacidad instalada de 8,8 GW y un potencial de generación de 93 GW, de los cuales sólo ha desarrollado el 9%. Ante este panorama, la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) anunció inversiones por más de US$2.000 millones para adicionar 3,1 GW a 2017.

“Hay un gran potencial de venta de energía a Centroamérica, cuyos sistemas de generación hoy funcionan con combustibles líquidos”, comenta Manzur, y agrega que son varios los elementos con los que se necesitará contar para materializar una red interamericana de conexión eléctrica: “Además de la generación y los excedentes de energía, es imprescindible contar con una buena capacidad de transporte por varias líneas para afianzar la seguridad del sistema, una armonización regulatoria entre todos los actores y, sobre todo, voluntad política”.

 

Cartagena

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