"Yo imito, no ridiculizo a los personajes": Hugo Patiño

hace 1 hora

A escasos meses de las generales

Mañana se celebran elecciones autonómicas y municipales, que serán la antesala de las que tendrán lugar a finales de año. ¿Qué se juegan los partidos políticos en las urnas?

Pablo Iglesias, líder del movimiento político Podemos. /AFP

¿Qué se juegan los partidos en las elecciones autonómicas y municipales de 2015? En primer lugar, el partido actual en el Gobierno, el Partido Popular, de Mariano Rajoy, tras cuatro años de nefasta gestión, destaca por haber desmontado el Estado de bienestar español, haber precarizado la sanidad, privatizado la educación, desmontado buena parte de las políticas sociales puestas en marcha por Rodríguez Zapatero y haber sido ineficiente en la gestión de la crisis.

España presenta los peores niveles de Europa en pobreza infantil y desempleo, y aunque los niveles macroeconómicos de crecimiento del PIB o de las cuotas de exportación han mejorado sustancialmente, la verdad es que sigue siendo un resultado más que tímido.

Lo sorprendente de todo es que parece que el castigo a los años de mala gestión durante la crisis ha llegado a su fondo. Un fondo que, no obstante, se sitúa incluso próximo a un 26% y que, de cara a las elecciones generales, no parece susceptible de reducirse más.

La disciplina de voto y algunos de los temas más importantes a nivel ideológico permiten entender esta situación. Una situación que en grandes ciudades como Madrid o Valencia, hastiadas de corrupción, sigue presentando al Partido Popular como primera fuerza política, si bien con unos niveles de castigo importantes que, en caso de alianzas en la izquierda, pueden conducir a arrebatar algunos de estos bastiones de poder conservador.

En segundo lugar, el gran partido de la oposición, el Partido Socialista, tampoco es que haya capitalizado el desgaste de su principal rival ideológico, en la medida en que la intención de voto (24,3%) en ningún momento ha sobrepasado al Partido Popular y en la mayoría de los casos necesitaría de grandes alianzas para poder gobernar. Por ejemplo, se ha consolidado su posición en tradicionales bastiones como Andalucía y mantiene su segundo puesto en la mayoría de comunidades autónomas, como Extremadura o Castilla La Mancha, toda vez que se hunde como opción en Madrid y en Barcelona.

Lo cierto es que el PSOE parece despertar una gran desafección, especialmente en grandes ciudades. Así es que aparece Podemos como un nuevo partido que, aunque proviene de la izquierda de la izquierda, opta por tratar de disputar el centro ideológico de los españoles a partir de una reconfiguración del sistema que, entienden, ya no debe ser izquierda-derecha sino sobre nuevas categorías arriba-abajo.

Esta posición ha llevado a que Podemos se distancie de Izquierda Unida y, partiendo de un inicial mensaje no muy diferente al de este partido, haya optado por desarrollar un proceso de moderación constante que llega al punto que, por ejemplo, su programa político diste poco de un modelo socialdemócrata clásico, que enfatiza en la distribución de renta, en las políticas sociales y en un papel más preponderante del Estado. En definitiva, más coherente con la realidad.

Frente a Podemos, una formación política como Ciudadanos, hasta hace relativamente poco anclada en la política local catalana, a través de su máximo dirigente, Albert Rivera, ha planteado optar por una estrategia comunicativa similar a la de Podemos y que en cierto modo reproduce un sentido crítico hacia éste, al que considera su rival directo.

Un punto de confrontación en el que ambos se disputan la bandera de la regeneración democrática española. De todos modos, Podemos, en cuanto a su nicho ideológico, representaría una posición de izquierda moderada, crítica con la realidad actual, frente a Ciudadanos, que presentaría un conservadurismo, igualmente revisionista. Ello a pesar de que mutuamente se descalifiquen con etiquetas como “populismo” o “recambio de la derecha”, más propios de la construcción de imágenes frente al electorado que de elementos propiamente reales.

* Investigador en ciencias políticas de la Universidad Complutense de Madrid.