Exdetenidos de Guantánamo, hombres libres en Uruguay

Seis individuos que estuvieron ilegalmente encarcelados durante más de una década empezarán una nueva vida en el país suramericano.

Hospital Militar de Montevideo donde estuvieron seis presos que fueron trasladados desde la cárcel de la Base Naval de Guantánamo Uruguay. /EFE

Casi tres días después de su llegada a Uruguay, cuatro sirios, un palestino y un tunecino permanecían internados en el Hospital Militar de Montevideo, bajo estrictas medidas de seguridad. Este miércoles estaba previsto que fueran trasladados a una casa que el movimiento sindical local acondicionó para recibirlos. Así, estos seis exdetenidos ilegalmente en Guatánamo podrán iniciar una vida como hombres libres, tal como el presidente uruguayo José Mujica lo había anticipado hace meses.

Cinco de los seis exdetenidos, ahora refugiados, se instalarán "probablemente" el miércoles en este hogar transitorio, en el que recibirán además clases de español, capacitación profesional y formación sindical. El sirio Jihad Diyab tardará "un poco más" en incorporarse al grupo debido a su delicado estado de salud, debido a que inició una huelga de hambre para manifestarse contra su detención ilegal.

Los exdetenidos llegaron a Uruguay esposados y con la cara cubierta, después de más de 12 años de encarcelamiento en una de las prisiones más cuestionadas del mundo, abierta por Estados Unidos en 2002 en el marco de su "guerra contra el terror" tras los atentados del 11 de septiembre de 2001."Me siento mal como ciudadana estadounidense, (...) los esposaron, tenían los ojos vendados y oídos tapados, y no tenían un asiento propiamente dicho", contó en la noche del lunes, luego de visitar a los refugiados, la abogada Cori Crider, integrante de la organización de derechos humanos Reprieve, que representa al sirio Diyab. Crider volvió al hospital poco antes del mediodía de este martes, esta vez con bolsas de supermercado con alimentos y acompañada de dos hombres con maletas.

En sus primeros dos días en el país, los asilados vieron a médicos y psicólogos, conversaron entre ellos y se comunicaron con sus familias. Fuentes del hospital dijeron a la agencia AFP que un peluquero militar les recortó además el pelo y la barba. La ONG Crysol, que agrupa a expresos políticos de Uruguay, se solidarizó con los recién llegados. "Vemos en ustedes a seres humanos, hermanos nuestros en el dolor, en las vejaciones, en las humillaciones y sentimos vuestros padecimientos como propios", indicó la organización en un comunicado, en el que ofreció su colaboración a las autoridades para la adaptación de los expresos al país.

La llegada de los excautivos fue resuelta por el presidente José Mujica, un exguerrillero que estuvo más de una década preso, la mayor parte en condiciones infrahumanas, y que defendió su decisión como un gesto humanitario, pese a que según encuestas es rechazada por cerca del 60% de los uruguayos.

Luego de 13 años quedan ahora en la cárcel de Guantánamo 136 detenidos, de los cuales la mayoría no enfrentan cargos ni fueron juzgados. De ellos, 67 fueron calificados como "liberables". El presidente de Estados Unidos Barack Obama ha prometido cerrar el centro de detención antes de que concluya su mandato en enero de 2017.
 

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