“Exigimos la rectificación del decreto”: María Ángela Holguín

El gobierno colombiano insiste en la negociación directa con Venezuela para resolver el diferendo limítrofe. Rechaza las medidas unilaterales.

La canciller colombiana, María Ángela Holguín, ha estado en contacto con su par en Venezuela. / Archivo - El Espectador

La nota de protesta que emitió el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia frente al decreto promulgado por Venezuela el pasado 26 de mayo, en el que traza en zonas en disputa con Colombia la Zona de Defensa Marítima e Insular Occidental (Zodimain) es clara: el gobierno colombiano le pide al de Nicolás Maduro el cambio de las coordenadas fijadas en el polémico decreto 1787, además de proponer buscar una solución mediante el diálogo.

El gobierno venezolano respondió en un comunicado que en las declaraciones de Colombia “se escandalizan y exageran los chantajes y mentiras mediáticas en sustitución de los válidos canales diplomáticos y de diálogo debidos entre países de buena vecindad”. La cancillería venezolana coincidió con Colombia en la necesidad de la realización de una Comisión Binacional de Alto Nivel y se mostró dispuesta a respetar los tratados internacionales “fiel a su tradición de respeto absoluto del Derecho Internacional Público”. Ratificó igualmente su intención de mantener las mejores relaciones entre ambas naciones.

Pero para el presidente, Juan Manuel Santos y la canciller, María Ángela Holguín, eso no es una respuesta. “Requerimos una respuesta del Gobierno de Venezuela a la protesta formal que le hicimos el día viernes. Por tanto, estamos a la espera de esa respuesta formal”, dijo Santos. Es decir, el cambio de coordenadas. La Ministra de Relaciones Exteriores colombiana habló con El Espectador sobre el decreto, sus alcances y las preocupaciones del gobierno nacional.

¿Cuál es, en detalle, la posición que actualmente defiende Colombia en el diferendo marítimo con Venezuela?

Colombia ha sostenido una posición conforme al derecho internacional. Las costas colombianas en La Guajira generan derechos reconocidos por el derecho internacional a un mar territorial, a una zona contigua, a una plataforma continental y a una zona económica exclusiva. La delimitación de esas áreas con Venezuela debe basar en el derecho y realizarse por acuerdo entre las partes. No es posible una delimitación unilateral, ni por parte de Colombia, ni por parte de Venezuela.

¿Qué argumentos tiene Colombia para hacer esa reclamación?

Colombia, como estado ribereño, tiene costas en La Guajira que se proyectan en el Golfo. Esto nos da derechos a los espacios marítimos que prevé el derecho internacional. Colombia ha sido constante en esta reclamación desde hace casi 70 años y ha privilegiado la negociación por la vía diplomática directa para delimitar sus áreas marinas y submarinas con Venezuela. En este contexto, ambos Estados crearon la Comisión Negociadora (CONEG) en 1990.

¿Qué interés tiene Colombia en la zona disputada con Venezuela? ¿Por qué es esa una zona importante para el país?

Desde el punto de vista de la soberanía y la integridad territorial cualquier zona del territorio continental, insular, las áreas marinas y submarinas y el espacio aéreo de Colombia tienen el mismo interés e importancia para el Estado. La zona en disputa con Venezuela hace parte de esta política integral de defensa de la soberanía nacional.

¿Qué riesgos en materia de seguridad puede implicar la creación de la Zona de Defensa Insular y Marítima Occidental por parte de Venezuela?

Para Colombia lo importante es defender los intereses y derechos del Estado. En este contexto, protestamos contra el decreto, exigimos una rectificación y consideramos que la vía correcta es la negociación directa con Venezuela para resolver el diferendo, y no medidas unilaterales.

Se han hecho muchos intentos de negociación en el pasado y ninguno dio resultado. ¿Colombia está abierta a negociar otra vez con Venezuela?

Colombia nunca ha suspendido el proceso de negociación. Tanto es así, que desde 1990 mantenemos la Comisión Presidencial Negociadora, (CONEG) para buscar una solución definitiva, de mutua conveniencia para las partes. En esta ocasión, solicitamos a Venezuela la reanudación de los trabajos de este mecanismo por ser la instancia competente, establecida por los dos países.

¿Además de una nota de protesta, Colombia adelantará otras acciones para rechazar el decreto 1787 venezolano?

La nota de protesta fue entregada al Embajador de Venezuela en Colombia el pasado 17 de junio. Importante anotar que la nota de protesta es una de las más fuertes maneras para hacer reclamos por vía diplomática utilizada por los países. De igual forma se informó al Embajador venezolano que se mantienen todos los canales diplomáticos activos a efectos de obtener una pronta rectificación de las coordenadas incluidas en dicho decreto.

¿El diferendo con Venezuela podría acabar en un tribunal internacional, como sucedió con Nicaragua?

La última etapa de reuniones de la Comisión Presidencial Negociadora (CONEG) demostró que la opción de un arreglo negociado es posible, razón por la cual mantenemos la confianza en que el tema pueda llegar a un arreglo a través de la negociación bilateral directa, como corresponde a dos naciones vecinas. Cabe resaltar que la vía diplomática bilateral ha prevalecido porque Colombia y Venezuela no hacen parte de instancias jurídicas internacionales que permitan llevar el diferendo y generar dinámicas de solución a través de terceros mecanismos.

¿Qué pasó con la Comisión negociadora, por qué se disolvió y por qué no se reactivó?

La conformación de la Comisión Presidencial Negociadora, para el caso de Colombia, está vigente y no se ha disuelto a la espera que Venezuela reintegre la suya y puedan así continuar con los trabajos para lograr una delimitación definitiva.

Esta comisión negoció hasta 2009. ¿Hasta dónde llegaron las negociaciones en esa época y qué se puede rescatar?

La última fase de negociaciones de la CONEG permitió demostrar que es posible encontrar alternativas de solución en la medida que se cuente con la voluntad de las partes.

¿Ha hablado con el presidente Maduro del decreto?

Me he comunicado con la Canciller, Delcy Rodríguez. Así mismo, el embajador de Colombia se ha reunido con el viceministro venezolano. Reitero que mantenemos todos los canales diplomáticos abiertos en búsqueda de una rectificación de las coordenadas que aparecen en el decreto. 

 

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