Expectativa por conocer dónde pasará su condena Berlusconi

El exministro italiano fue condenado por fraude fiscal a cuatro años de cárcel, reducidos a uno gracias a una amnistía.

El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi./ AFP

Toda Italia se pregunta desde hace días dónde pasará su condena uno de los hombres más ricos y poderosos de Italia, Silvio Berlusconi: ¿Borrando graffitis? ¿Educando drogadictos? ¿Ayudando a prostitutas o a ancianos?

Condenado en agosto de forma definitiva por fraude fiscal a cuatro años de cárcel, reducidos a un año gracias a una amnistía, Il Cavaliere no entrará en la cárcel por razones de edad, ya que tiene 77 años.

Sin embargo, su vida cambiará radicalmente después del mayor revés en sus veinte años de vida pública. Il Cavaliere, que también perderá ese título, deberá elegir entre la detención domiciliaria o cumplir labores sociales.

Sus abogados aseguraron el sábado pasado que podría optar por la segunda opción, ya que ello le garantiza mayor libertad de movimiento. "Podríamos solicitar que le asignen trabajos de interés para la comunidad", adelantó el abogado Franco Coppi, sin llegar a confirmar esa posibilidad. El magnate dispone hasta el 15 de octubre para decidir entre el arresto domiciliario (en cualquiera de sus numerosas mansiones) o el servicio social.

La decisión deberá comunicarla al tribunal de Milán (norte), que podría tener que informar a sus homólogos de Roma, ya que el magnate trasladó su residencia oficial a la capital, pese a que ha residido casi toda su vida en la ciudad norteña. "Habrá que evaluar y establecer luego el lugar concreto en el que llevaría a cabo su labor social", explicaron fuentes cercanas al líder político y empresario, de quien se dice está abatido y deprimido ante lo que considera una humillación.
La lista de labores sociales que un condenado puede realizar en Italia varían: acomodar las estanterías de un supermercado, prestar asistencia a los ancianos e incluso borrar inscripciones o pinturas anónimas realizadas en las paredes de edificios públicos. "Generalmente, la persona pide realizar obras sociales con asociaciones para evitar que la envíen a limpiar los baños de la estación central de trenes", comentó la misma fuente.

El tribunal verifica la credibilidad de la asociación antes de aceptar adjudicarle la tarea social. Con Dudú, drogadictos o radicales. No se descarta que el magnate de las comunicaciones, quien fue tres veces primer ministro de Italia, termine cooperando en una perrera.

En los últimos meses se le ve con frecuencia acompañado por su perro Dudú, un bichón maltés, que se ha convertido en su fiel amigo, ya que lo acompaña en avión, helicóptero, reuniones políticas y familiares. Pero el candidato más serio para acoger a Il Cavaliere es el Centro Italiano de Solidaridad, una entidad que ayuda a exdrogadictos, con sede en Roma y donde el exministro y amigo Cesare Previti, cumplió su condena por corrupción.

Medios de comunicación aseguran que podría optar también por colaborar con la asociación "Que nadie toque a Caín", que lucha contra la pena de muerte en el mundo. Se trata de una asociación fundada por el Partido Radical, que reclama desde hace años una reforma de la justicia, uno de los caballitos de batalla del magnate.

Independientemente de su decisión, Il Cavaliere comenzará a cumplir su condena dentro de varios meses, probablemente en el 2014."Pero como se trata de Berlusconi, el tribunal podría acelerar los plazos", comenta con tono irónico la misma fuente. Mientras, el líder indiscutible de la derecha italiana sigue siendo un hombre libre y se resiste a abandonar la escena política. Convoca reuniones, recibe copartidarios y hasta le ofrecieron trabajar en el diario de la derecha como labor social. Sueña seguramente que el Parlamento apruebe un indulto para liberar presos ante la superpoblación de las cárceles, como acaba de proponer el presidente de la República, Giorgio Napolitano, lo que terminaría por beneficiarlo y salvarlo.

Temas relacionados