FBI falló en 'casi todas' las comparaciones de cabello hechas antes del 2000

Una investigación sugiere que el 95% de 268 casos en los que el pelo fue utilizado como prueba se hizo bajo “exageraciones” técnicas.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos y el FBI (La Oficina Federal de Investigación) reconocieron formalmente que “casi cada examinador” de una de las unidades forenses élite de ese organismo investigador ofrecieron “testimonios defectuosos” cuando les fueron pedidas pruebas contra acusados ??de delitos durante un período de más de dos décadas antes de 2000.

De 28 examinadores de la unidad del laboratorio del FBI experta en comparación microscópica de pelo, 26 exageraron en sus resultados “en formas que favorecían a los fiscales en más del 95% de los 268 ensayos revisados ??hasta el momento, según la Asociación Nacional de Abogados de Defensa Criminal (NACDL) y el Proyecto de Inocencia” , reportó el Washington Post.

El ejercicio, liderado por esas dos organizaciones está ayudando al gobierno estadounidense con la mayor revisión de pruebas forenses en casos que se encuentren en etapa posterior a la condena.

Los casos en los que se detectaron los falsos diagnósticos incluyen los de 32 acusados ??condenados a muerte. De ellos, 14 han sido ejecutados o murieron en prisión, afirmaron los grupos de investigación que publicaron los primeros resultados después de la revisión de la evidencia en las primeras 200 condenas.

Por otro lado, aclararon los investigadores que “los errores del FBI solos no significan que no había otras pruebas de la culpabilidad de los convictos. Los acusados ??y los fiscales federales y estatales en 46 estados y el Distrito están siendo notificados para determinar si existen motivos para apelar. Cuatro acusados ??fueron exonerados anteriormente”, reportó el diario estadounidense.

La información revelada pone un debate sobre la mesa: cómo las autoridades estatales y los tribunales van a responder a los hallazgos que confirman los problemas de larga sospecha en relación con técnicas forenses subjetivas basadas en patrones - como las comparaciones de cabellos - que han contribuido a condenas erróneas en más de una cuarta parte de 329 casos desde 1989.

(Vea la nota y el estudio completo en el Washington Post) 

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