Florida y Carolina del Norte, estados clave en las elecciones de Estados Unidos

Trump estará este miércoles en Orlando, Miami y Pensacola, justo en el momento en que Clinton termina su gira por este territorio. Les contamos por qué les dan tanta importancia a estos estados.

Un seguidor de Hillary Clinton muestra un sticker durante el mitin de la candidata demócrata en Fort Lauderdale, Florida, esta semana.AFP

Hace unos días, cuando Donald Trump anunció que haría una gira por Florida, las agencias aseguraron que el candidato republicano estaba tratando de recuperar in extremis los votos que le han sido hasta ahora vedados en ese estado. Este miércoles, Trump tendrá una agenda apretada en ese estado: estará al mediodía en Miami; a las cuatro de la tarde en Orlando, y a las siete de la noche en Pensacola. Mañana estará en Jacksonville y luego irá a Concord, en Carolina del Norte. Su rival, Hillary Clinton, acaba de estar en Fort Lauderdale, Florida. Tanto Florida como Carolina del Norte son estados esenciales en el sistema de elecciones estadounidense para saber quién se va a quedar con el solio mayor.

El sistema electoral de Estados Unidos se podría explicar de esta manera: cada estado tiene un número de votos electorales que depende de su número de habitantes. El candidato que más votos electorales obtenga, gana la presidencia. Un puñado de estados son los encargados de darle la vuelta a una elección tan estrecha como la de Clinton y Trump (una encuesta del Washington Post da un punto de ventaja a Trump sobre Clinton, y otras dan a Clinton como ganadora con máximo tres puntos por encima). Son cinco los estados determinantes: Nevada, Iowa, Ohio, Carolina del Norte y Florida. Estos dos últimos son los que están en la mira de ambos candidatos en la recta última de la carrera presidencial.

Florida tiene 29 votos electorales. Es el tercero en la lista con más estados electorales: lo anteceden California (55) y Texas (38). El estado de Nueva York tiene el mismo número de votos. El candidato ganador debe tener al menos 270 votos electoral de los 538 que hay en todo el país.

Florida tiene una composición demográfica compleja: allí viven latinos (inmigrantes cubanos y puertorriqueños) y también blancos jubilados. La población latina se ha convertido en un objetivo importante para ambos candidatos, sobre todo para Trump, que ha hecho su campaña a partir del rechazo hacia los latinos. Sin embargo, como han explicado analistas, parte de la población se decantaría por el candidato republicano porque se sienten identificados con sus políticas migratorias: muchos de aquellos que migraron y sufrieron todo el paso burocrático para vivir en Estados Unidos no quieren que el resto la tenga fácil.

La diferencia entre ambos candidatos en Florida, según Real Clear Politics, es de apenas 0,7% (lea aquí sobre las posibilidades que tiene cada candidato de ganar la presidencia). Trump tiene, pese a todo, un apoyo firme que fue evidente durante las primarias, cuando le ganó al senador Marco Rubio, quien representa a Florida en el Senado y consideraba este estado como su bastión.

Carolina del Norte es otro de los estados esenciales en la elección. Tiene 15 votos electorales, pero ese número puede definir la diferencia entre Trump y Clinton. Es tan importante que Barack Obama, aprovechando su alta popularidad (54%), decidió visitar este miércoles la ciudad para hacer campaña en favor de Clinton. Según expertos, este es un estado dividido, mucho más que el resto, y tiene una minoría significativa que cada día tiene más importancia en la vista general de las elecciones. “Los demócratas se centrarán mucho en conseguir que la participación de las minorías sea lo más alta posible”, dijo Steven Green, experto en política de la Univerisdad de Carolina del Norte, a la agencia EFE.