Francia desmantela el campo de refugiados más grande de Europa

En total, entre 6.000 y 8.000 personas están en la llamada "jungla" de Calais, según las autoridades, que prevén que la operación dure una semana.

Agencia EFE

Francia comenzó a desmantelar este lunes la "Jungla" de Calais, inmenso campamento en el norte del país donde se hacinan miles de migrantes, con lo que espera cerrar la página de este símbolo de la crisis migratoria que afecta a Europa. (Vea acá el especial LA MIGRACIÓN HACIA EUROPA: DE LA GUERRA AL RECHAZO)

Cientos de migrantes se presentaron temprano por la mañana con valijas y bolsos frente al hangar utilizado como base de las operaciones. Allí, comenzaron a abordar los autobuses que los llevarán a los 451 centros de acogida repartidos en todo el territorio francés.

En total, entre 6.000 y 8.000 hombres, mujeres y niños conviven desde hace meses en este campamento de chabolas, el más grande de Francia, habitado mayoritariamente por migrantes llegados de Afganistán, Sudán o Eritrea que sueñan con cruzar a Reino Unido.

Todos serán evacuados en un operativo que durará toda la semana.

Hacia las 2:00 de la tarde (hora local), 25 autobuses con 1.000 migrantes habían partido ya del campamento. "Si logramos evacuar entre 2.000 y 2.500 personas el lunes estará muy bien", estimó Didier Leschi, director de la oficina francesa de inmigración.

Una vez evacuado, el campamento será demolido. Las excavadoras comenzarán a tirar abajo el martes las carpas y chozas que daban cobijo a los migrantes.

Pese a algunos empujones y altercados, el operativo de desalojo se desarrolla en la calma, declaró el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve.

Unos 1.250 policías fueron movilizados para garantizar las operaciones.

Bashir, un sudanés de 25 años se subió al primer autobús que partió en dirección a Borgoña (centro), afirmando que "cualquier lugar de Francia" será mejor que Calais.

Aunque aliviado por la calma en la que se desarrolla el operativo, Christian Salomé, de la asociación Auberge des migrantes, expresó su preocupación sobre la situación a finales de semana, "cuando quedarán las personas que se obstinan a ir a Reino Unido". Es el caso de 2.000 migrantes, según él.

El gobierno francés anunció a fines de septiembre el desmantelamiento de este campamento que, con la inseguridad y la exasperación que genera entre la población local, se ha convertido en un absceso que envenena el debate en Francia en torno a la inmigración a seis meses de las elecciones presidenciales.

Simboliza también la impotencia de Europa frente a la peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial.

Una operación delicada

Algunos pueblos franceses han expresado su desacuerdo con el plan de repartición de estos miles de migrantes impuesto por el ejecutivo, y varios miembros de la oposición de derecha aludieron al riesgo de crear varios "mini-Calais" en todo el país.

Un futuro centro de acogida en el centro de Francia fue parcialmente incendiado la madrugada del lunes.

"Acoger en estas localidades a 30, 40 personas (...) me parece lo mínimo", respondió el domingo el ministro de la Ciudad y de la Juventud, Patrick Kanner, exigiendo "respeto" y "humanidad" para estos migrantes, de los cuales muchos huyen de guerras y conflictos en sus países.

Además de su compleja logística, la operación se anuncia delicada desde el punto de vista de la seguridad.

La noche del domingo se produjeron algunos enfrentamientos cerca del campamento. Para afrontarlos, la policía lanzó gases lacrimógenos.

Por otra parte, el desmantelamiento del campamento ha permitido desbloquear la situación de una parte de los 1.300 menores no acompañados que viven en la "Jungla".

Reino Unido acogió la semana pasada a 194 menores que tienen familiares en ese país, según la oenegé France Terre d'Asile (EDA).