Inicia el ciclo del nuevo Congreso de la República

hace 1 hora

Francia, después de la masacre en Niza

Comienzan a surgir propuestas extremistas en el país. El gobierno las tilda de irresponsables y se reúne con reservistas para reforzar la seguridad.

Los franceses le rinden homenaje las 84 víctimas del atentado en Niza.  / AFP
Los franceses le rinden homenaje las 84 víctimas del atentado en Niza. / AFP

Con un minuto de silencio, Francia le rindió homenaje a las 84 víctimas del atentado de Niza. El evento, sin embargo, reflejó lo que está pasando en el país, blanco de ataques terroristas desde 2015.

El primer ministro, Manuel Vallas, fue abucheado por la multitud que le gritaba que renunciara. La tensión crece entre la población que mira con preocupación el saldo de los últimos 18 meses: 250 muertos por ataques terroristas.

Valls, sin embargo, no se quedó callado y calificó como “irresponsables” a quienes exigen mano dura contra los inmigrantes y los musulmanes. “Somos un país democrático, la patria de los derechos y las libertades. Y defendemos la laicidad, que significa el respeto a todas las religiones”.

La oposición de derecha y de extrema derecha acusan al gobierno socialista de François Hollande de no haber hecho lo necesario para evitar nuevos ataques.

“Todo lo que se debería haber hecho desde hace 18 meses no se ha hecho”, dijo el domingo el líder de Los Republicanos (LR, derecha) y expresidente (2007-2012), Nicolas Sarkozy. La ultraderechista Marine Le Pen, fue m ás allá y propuso expulsar a condenados de todo tipo con doble nacionalidad y a los islamistas porque “la guerra contra la plaga del fundamentalismo islamista no ha comenzado y es urgente declararla”.

El gobierno ofrece su balance: “La acción del gobierno "da resultados: 16 atentados han sido evitados en Francia desde 2013”.

La tensión crece y las autoridades desplegaron 100.000 policías, gendarmes y militares para asegurar al país. “Seguiremos la lucha sin cuartel contra Dáesh [acrónimo en árabe para el Estado Islámico] dentro y fuera del país”, reiteró el ministro de Defensa tras un consejo de defensa en el Elíseo.

Después de los atentados de noviembre, el gobierno francés decretó el estado de excepción, que permite la detención, entrada en casas o asignación forzada de domicilios sin intervención judicial. Medida que aún está en vigencia. Luego del atentado en Niza, propuso activar la Reserva Operativa para que 12.000 exmilitares o jóvenes voluntarios sustituyan a la gendarmería, que se ve desbordada. Los franceses le piden al presidente François Hollande, presas del miedo por lo que pueda pasar, que haga más.